Metropolitan Opera
Gounod ROMÉO ET JULIETTE
Vittorio Grigòlo, Diana Damrau, Elliot Madore, Mikhail Petrenko, Laurent Naouri, Virginie Verrez. Dirección: Gianandrea Noseda. Dirección de escena: Bartlett Sher. 7 de enero de 2017.
 
Vittorio Grigòlo y Diana Damrau encarnaron a Romeó y Juliette en Nueva York © Metropolitan Opera / Ken Howard
 
Continuando con lo que ya se ha convertido en una tradición, la Metropolitan Opera House festejó la llegada del nuevo año presentando un nuevo montaje, en este caso una coproducción entre el Festival de Salzburgo y el Teatro alla Scala de Milán que agradó por su atractiva ambientación, lógica y competente dirección, y por su excelente elenco. El regista Bartlett Sher concibió a los protagonistas como un grupo de actores en una plaza de Verona, con la mayor parte de la acción centrada sobre una tarima: teatro dentro del teatro, con una mínima cantidad de accesorios para definir los diferentes espacios de la trama. Sher se apoyó en la ingeniosa escenografía diseñada por Michael Yeargan y en el colorido y atractivo vestuario de época de Catherine Zuber, con el que los intérpretes se mostraron cómodos y juveniles.
Vittorio Grigòlo logró su mejor y más completa actuación vocal y dramática de toda su carrera en el Met: usó su seguro y bello instrumento siempre de manera elegantemente contenida y actuó con sensibilidad y sinceridad, dando vida a un Roméo ideal. Diana Damrau mostró una voz de fácil agilidad y dulce timbre y, si bien su actuación como Juliette fue también excelente, tuvo problemas para resultar convincente como la juvenil protagonista por culpa de algunas de las indicaciones del regista; así, por ejemplo, la esencia virginal del personaje se diluía al hacer cantar a Juliette el aria “Je veux vivre” rodeada de hombres.
Alrededor de estas dos estrellas revoloteó el resto del elenco, integrado por Elliot Madore como un bravucón y vocalmente seco Mercutio; Virginie Verrez, un vocalmente inseguro Stephano; Laurent Naouri como un voluminoso y extrovertido Capulet; Mikhail Petrenko, poco solemne Frère Laurent; Diana Montague, empática Gertrude; Diego Silvia, destimbrado Tybalt; David Crawford como un inconsecuente Paris, y, finalmente, Oren Gradus como un patético Duque de Verona.
El coro y la orquesta también se lucieron bajo la batuta de Gianandrea Noseda, que realzó las inolvidables melodías románticas. El público ovacionó a los artistas con sonoros y largos aplausos. * Eduardo BRANDENBURGER

 

 
 
 
 
 
Contáctanos
 
Dir:C/ Loreto 13-15, Esc. B. entlo 1ª, 08029,- BARCELONA
 
Tel: (+ 34) 93 319 13 00