MI VERSIÓN FAVORITA

El bel canto romántico también inunda el coliseo madrileño, ahora con la última ópera de Bellini. Muti y Rudel, Caballé y Sills y Kraus y Qedda son nuestras propuestas.
 
ÓPERA ACTUAL 193
(JULIO-AGOSTO 2016)
 
 
 
La diferencia, en el caso de esta versión, se llama Riccardo Muti. Preciso, misterioso en los momentos sombríos, sin un solo acento peligrosamente bandístico y elegante en la elección del tempo, es aquí el verdadero protagonista del registro. Controla perfectamente las genialidades de la Caballé, administra con rigor las puntature y manda siempre. La diva catalana incide apenas en su habitual indiferencia ante la precisión textual, se muestra vocalmente firme en todo momento y regala un finale primo de gran pujanza. Alfredo Kraus, aun declarando después de la grabación que abandonaba el papel, deja una interpretación de referencia para las generaciones futuras por fraseo, por estilo y por el dominio absoluto del espectro vocal. Opta –y lo hace brillantemente– por el Re en lugar del imposible Fa que intenta, sin éxito, Pavarotti en la versión de Bonynge. Matteo Manuguerra, un solvente barítono poco utilizado por la discografía oficial, aporta impostación y dicción perfectas a su personaje y un Ferrin algo tremolante cumple como Giorgio. El resto de intérpretes no pasa de una bien llevada discreción, con la curiosidad de un Dennis O’Neill y una Julia Hamari que han tenido prestaciones discográficas más lúcidas. La obra viene íntegra, con todas las  riprese, y no incluye la interpolación del andante “Da quel dì che ti mirai” que sí figura en la versión de Bonynge antes citada.
* Marcelo Cervelló
 
 
La sabia dirección musical de Riccardo Muti convierte estos Puritani en una referencia imprescindible para descubrir en su plenitud el sentido teatral y la dimensión dramática de una ópera extraordinaria. Su minucioso trabajo al frente de la Philharmonia, de la que entonces era titular –la grabación se realizó en 1979 en el Kingsway Hall de Londres–, otorga vibrante precisión a las escenas guerreras y un mágico vuelo lírico a los encuentros íntimos. Si a ello se une el rigor, el respeto a la partitura y el relieve en los detalles sin perder el nervio dramático, difícilmente se encuentra una versión más convicente. Alfredo Kraus es la otra baza insuperable del registro: un fraseo majestuoso, una dicción y una seguridad técnica fueras de serie y un vigor en los acentos líricos de un Arturo que jamás desfallece; aquí ofrece una lección de canto y salud vocal –con un Re bemol impactante– de obligado conocimiento. A pesar de las muestras de fatiga en algunas escenas, Montserrat Caballé lleva Elvira a su terreno con un sentido musical y un técnica asombrosas que le permiten recrear momentos de pura magia vocal. Magnífico rendimiento de Matteo Manuguerra y Agostino Ferrin en un reparto bien completado por Julia Hamari (poco cómoda Enrichetta), Stefan Elenkov y Dennis O’Neill. La actuación del Ambrosian Opera Chorus, dirigido por John MCarthy, es magnífica.
* Javier PÉREZ SENZ
 
 
La  abundancia de grabaciones de referencia de la última ópera belliniana hace problemática la elección de tan solo una de ellas, sin hacer mención de otras que merecen un lugar de honor en las estanterías del discófilo. Las aportaciones de Maria Callas o la maravillosa edición de Muti con Caballé y Kraus están a la misma altura de la opción que aquí se presenta. El pequeño sello Westminster, muy ligado a las huestes de la New York City Opera y a su indiscutible estrella, Beverly Sills, ofrece en este registro una soberbia lectura de I puritani. Límpida y transparente dirección la de Julius Rudel ante un reparto excelente, encabezado por la soprano norteamericana, una Elvira de absoluta referencia y a la que el disco parece rendir justicia. El timbre tan personal de Nicolai Gedda no impide que su Arturo sea una lección de estilo por el sentido del fraseo que el tenor sueco imprime al personaje, a pesar de una emisión que en el momento de la grabación –1973– ya empezaba a ser demasiado abierta. Presencia mayestática y autoridad indiscutible la del Riccardo de Louis Quilico y todo un lujo el profundo Giorgio de Paul Plishka. Mención aparte la merecen los miembros integrantes del Ambrosian Opera Chorus –sencillamente el mejor coro especializado en ópera de la fonografía, con perdón del de la Ópera de Viena– y el excelente rendimiento de una inspirada Filarmónica de Londres.
 
 
* Jaume RADIGALES
 
 
 
 
 
 
Contáctanos
 
Dir:C/ Loreto 13-15, Esc. B. entlo 1ª, 08029,- BARCELONA
 
Tel: (+ 34) 93 319 13 00