Puccini  TOSCA
Sondra Radvanovsky, Piotr Beczala, Thomas Hampson, Alexandru Moisiuc, Ryan Speedo Green, Benedikt Kobel, Igor Onishchenko, Ayk Martirossian. Dirección: Marco Armiliato. Dirección de escena: Margarita Wallmann. 17 de febrero de 2019.
 
Sondra Radvanovsky, Piotr Beczala y Thomas Hampson, apoyados por un brillante Marco Armiliato en el podio, ofrecieron una Tosca para el recuerdo en Viena // Wiener Staatsoper / Michael PÖHN
 
Esta velada pudo demostrar que este thriller pucciniano puede presentarse de diversas maneras. En enero Viena tuvo dos representaciones con Opolais, Grigolò y Vratogna con Pidò a la batuta que, sin ser malas, no tuvieron el nivel de esta serie de cuatro funciones con un reparto que difícilmente podía ser superado. Marco Armiliato fue el director apropiado para generar la tensión necesaria y la orquesta le siguió con ambición dando la sensación de hallarse en gran forma. Lo más interesante de la velada era el primer Cavaradossi de Piotr Beczala: nadie que presenciara esta función podría creer que era solo su cuarta incorporación del rol, que se benefició del estilo exacto, la brillante italianità y espléndidos agudos del tenor polaco, que podrá no ser un gran actor pero que con su inteligencia hizo un pintor revolucionario muy creíble. Sin duda alguna, ha sido el mejor tenor que se ha oído en esta ópera en muchos años. A petición del público bisó “E lucevan le stelle”, con mayor intensidad en matices que la primera vez.
Otro tanto podría decirse de Sondra Radvanovsky, que hasta ahora no había sido Tosca en Viena: su perfecto “Vissi d’arte” hubiera podido repetirse también, pero no solo estuvo eminente en su aria sino en todo su papel, con belleza expresiva y detalles que hacen de ella la mejor Tosca del momento. Entre quienes la aplaudieron estaba Anna Netrebko, que presenciaba el espectáculo desde un palco.
El tercero de los impresionantes solistas de esta Tosca fue Thomas Hampson, en su única aparición en la Staatsoper esta temporada. Puede que el veterano barítono no sea el Scarpia ideal pero dibujó una soberbia figura, mejorando su actuación a lo largo de la serie, siempre con un porte aristocrático pese a algún pequeño problema en el segundo acto. Los papeles del comprimariado estuvieron bien servidos por Benedikt Kobel (Spoletta), Alexandru Moisiuc (Sacristán), Ryan Speedo Green (Angelotti), Igor Obishchenko (Sciarrone) y Ayk Martirossian (Carcelero). El papel del Pastor fue muy bien cantado por Rebekka Rennert, procedente de la Escuela de la Staatsoper. Una Tosca que llevaba años sin aparecer en Viena con este nivel. Lo que podría llamarse una Tosca de las estrellas* Gerhard OTTINGER