Teatro de La Maestranza 
Sorozábal  LA TABERNERA DEL PUERTO 
María José Moreno, Àngel Òdena, Antonio Gandía, Ernesto Morillo, Ruth González, Vicky Peña, Pep Molina, Ángel Ruiz, Abel García. Dirección: Óliver Díaz. Dirección de escena: Mario Gas. 7 de febrero de 2019.
 
El póker de voces, encabezado por la soprano María José Moreno, logró elevar el nivel de un montaje sin mayor interés // Teatro de La Maestranza / Guillermo MENDO 
Resulta llamativo cómo coincidiendo con la llegada de un nuevo director artístico al Teatro de La Maestranza –Javier Menéndez, que sustituye a Pedro Halffter– cierto sector de la crítica sevillana hace encendidos llamamientos para que se programen más títulos de zarzuela en un teatro que desconoce la ópera barroca y (casi) nada sabe de la ópera contemporánea. Sorprende porque, además, y más allá del enorme valor musical que atesoran muchos títulos del género patrio, no hay forma de proceder a renovación alguna del público. Constatar que títulos como La tabernera del puerto entroncan con una España con la que hoy muchos no se identifican no debería entenderse como un ataque o un rechazo a la música de Sorozábal.
En todo caso, tampoco resultó ésta una función especialmente llamativa en el aspecto visual; ni la dirección escénica de Mario Gas ni la escenografía de Ezio Frigerio ni tampoco el vestuario de Franca Squarciapino lograron captar la atención al resultar estáticos, convencionales, reiterativos y muy pobremente iluminados; las esperanzas se desvanecieron tras el primer impacto al llegar al teatro, con un telón en el que se proyectaba una imagen en movimiento con el título de la zarzuela en letras gigantes, como si se tratara de una épica película en blanco y negro.
Otra cosa fue la cuestión estrictamente musical, con unos valiosos cantantes a los que, escénicamente, también se les movió por el terreno de los más transitados lugares comunes. Pero La Tabernera es una obra con números sinceramente hermosos y con una orquestación muy superior a la media. Fragmentos como “Eres blanca y hermosa como tu madre”, “Hace días te esperaba” o la popular romanza “¡No puede ser!” junto con el interludio instrumental del tercer acto sustentan la función. María José Moreno subió notablemente el nivel de la representación con una proyección vocal muy clara y enormes dosis de agilidades; sus agudos y su dominio de la coloratura se pusieron a prueba, con nota, en la conocida “En un país de fábula”. Como siempre, Àngel Òdena hizo gala de su buen hacer, aunque no es el papel de Juan de Eguía especialmente idóneo para el lucimiento. Antonio Gandía, como Leandro, paladeó su romanza y se le contempló especialmente cómodo en la función. Bien Ernesto Morillo como Simpson y cumplidora Ruth González con el ingrato e insoportable papel del joven enamorado Abel. Muy simpática la blanca comicidad entre Vicky Peña (Antigua) y Pep Molina (Chinchorro). El Coro del Maestranza y la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla hicieron un buen papel y no se dejaron arrastrar por la atonía escénica. A ello contribuyó la esmerada y convencida batuta de Óliver Díaz.  * Ismael G. CABRAL