Gran Teatre del Liceu
Concierto Concurso Tenor Viñas
Aigul Khismatullina, Iván Ayón Rivas, Jacob Scharfman, Juan de Dios Mateos, Siman Chung, Valentyna Pluzhnikova, Jaka Mihelac, Long Long, Liv Redpath. Dirección: Santiago Serrate Orquestra Simfònica del Liceu. 27 de enero de 2019.
 
Los tres primeros premios recayeron en Iván Ayón Rivas, Aigul Khismatullina, Liv Redpath y Long Long // Gran Teatre del Liceu / Antoni BOFILL 
 
En esta 56ª edición del Concurso Internacional de Canto Tenor Viñas destacó el monto considerable de los importes de los premios y un concierto final en el que se notó una decoración más moderna y un afán, no del todo conseguido, de aligerar la entrega de los innumerables premios extraordinarios con presencia de los patrocinadores. Un Liceu lleno de un público ávido de encontrar nuevas promesas del canto que no quedó defraudado. El primer premio –dotado con 32.000€– fue compartido por el tenor peruano Iván Ayón Rivas y la soprano rusa Aigul Khismatullina.
Ayón, quien ha destacado en varios teatros italianos y que está apoyado por la Fundación Pavarotti,  presentó una voz destacada de tenor lírico, redonda, homogénea y muy bien controlada a pesar de tender a forzar en los agudos sin que lo requiera su instrumento; estuvo especialmente adecuado en “Una furtiva lagrima” y cerró su brillante actuación con “Che gelida manina” obteniendo también el premio al mejor finalista tenor que otorga Plácido Domingo de 10.000€, además de otros premios extraordinarios. Khismatullina, por su parte, ofreció una voz limpia y brillante tanto en el interesante “Caro nome” como en un eficaz “Der Hölle Rache” pero a la que le faltó mayor personalidad y emotividad. La joven artista de Tartaristán (Rusia) se ha formado en Kazán y en San Petersburgo donde forma parte del elenco de jóvenes adscritos al Mariinski donde debutó en 2018.
El segundo premio dotado con 15.000€ correspondió a la soprano estadounidense Liv Redpath, una joven de gran talento formada en la Juilliard y el programa de jóvenes cantantes de la Ópera de Los Ángeles (Domingo-Colburn-Stein Young Artist Program), con una voz bella y homogénea a la que le se le echó en falta una mayor proyección canora pero que destacó por su emotividad y buen gusto, siendo galardonada además con el premio al mejor intérprete de ópera francesa.
El tercer premio, dotado con 11.000€, recayó en el tenor lírico chino Long Long, quien ha estudiado en Shanghái y Pekín y posteriormente en el Ópera Estudio de Múnich; ofreció dos cuidadas y emotivas piezas de Verdi y Bizet, destacando como uno de los artistas más completos del concurso. Entre el resto de galardonados destacaron especialmente el barítono estadounidense Jacob Scharfman, ganador del premio extraordinario de Oratorio-Lied, con una voz amplia, muy bella y musical, y con un excelente registro grave, ideal para ese tipo de repertorio. El muy interesante contratenor coreano Siman Chung emocionó muy especialmente con una cuidada interpretación de un aria de Rodelinda de Händel (6º Premio), además de la más que correcta mezzosoprano ucraniana Valentyna Pluzhnikova (5º Premio), el tenor ligero español Juan de Dios Mateos –con una voz pequeña y nasal pero con una grata musicalidad, fraseo y solventes sobreagudos (Premio al mejor cantante español ofrecido por Plácido Domingo de 10.000€)­– y el barítono esloveno Jaka Mihelac (4º Premio), muy correcto pero con un registro más bien atenorado.
Esta edición contó con un nivel medio no demasiado alto, a pesar de los más de quinientos jóvenes inscritos, de entre los que sobresalieron excelentes jóvenes artistas. Entre el jurado internacional se encontraban los responsables artísticos del Liceu barcelonés y del Real de Madrid, Christina Schepplemann y Joan Matabosch, además de las míticas Viorica Cortez y Dolora Zajick. Una gala de entrega de premios que contó con la Simfònica del Liceu en la que destacó la cuidada labor de Santiago Serrate a pesar de lo ajustado de los ensayos.  * Fernando SANS RIVIÈRE