The Metropolitan Opera
Verdi OTELLO
Carl Tanner / Stuart Skelton, Julianna di Giacomo / Sonya Yoncheva / Jennifer Check, Zeljko Lucic, Alexey Dolgov, James Morris, Jennifer Johnson Cano y otros. Dirección: Gustavo Dudamel. Dirección de escena: Bartlett Sher. 28 de diciembre de 2018, 5 y 11 de enero de 2019.
 
El Met de Nueva York acogió con éxito de público la reposición de Otello, que contó con el debut de Gustavo Dudamel // Met Opera / Ken HOWARD
 
La minimalista producción de Bartlett Sher que inauguró la temporada del 2015-16 regresó a la Metropolitan Opera en esta primera reposición para otorgarle a Gustavo Dudamel la oportunidad de lucir su renombre internacional, papel que asumió con una generosa disposición teniendo en cuenta la inusual plaga de cambios en el reparto que parecieron estar a la orden del día y que de alguna manera le quitaron brillo a lo que se esperaba hubiese sido un debut memorable. Además de la oscura escenografía con paredes móviles y translucidas diseñadas por Es Devlin, los hipnotizadores vídeos de olas y nubes creados por Luke Halls, los monocromáticos vestuarios de Catherine Zuber y el pálido maquillaje general fueron factores que desvirtuaron por completo lo más fundamental de la trama de la obra verdiana. Además, los dos tenores que asumieron el rol de Otello no alcanzaron a sumar el resultado de uno de nivel. En el caso de Stuart Skelton, quiso impresionar tanto con un heroico volumen que en ocasiones casi se quedó sin voz, mientras que todos sus agudos lucieron algún que otro sonido inestable. Por su parte, Carl Tanner enfrentó a su moro –que en esta producción políticamente correcta no aparece maquillado como tal– con una buena línea de spinto pero de modesto volumen que acompañó a su buena presencia escénica. Las intérpretes de Desdemona sí que lograron lucirse muchos más, especialmente en el caso de Julianna Di Giacomo, quien desplegó una voz atractiva y juvenil capaz de llenar la sala con facilidad. Destacó en sus seguros y eficaces pianísimos, de gran efecto emotivo, sobre todo en su interpretación del “Salce” y del “Ave Maria”, siendo la mejor y más completa de las tres cantantes.
Sonya Yoncheva trató de recuperar su aplaudida interpretación de hace tres años; la reconocida soprano búlgara, sin embargo, regresó con un timbre más pálido y con los agudos con un vibrato preocupante. Además, le costó resolver los filati más largos. Jennifer Check canto la última función con más vigor que simpatía; si bien es cierto que su timbre no cuenta con el toque ideal para el rol, supo maniobrar la línea vocal con estilo y seguridad.
Zeljko Lucic interpretó a Iago mostrando en todas las funciones una gran sensibilidad para dibujar al personaje con una seguridad que convenció al público. Jennifer Johnson Cano también retomó el rol de Emilia con su robusta voz de mezzo. Alexey Goldov resultó vocalmente decepcionante como Cassio: su atlética actuación no lució en una voz destimbrada y gastada. Chad Shelton y Jeff Mattsey encararon los papeles de Rodrigo y Montano con volumen, pero James Morris debería dejar que otros bajos mas afinados interpreten roles como el de Lodovico. El coro, muy concentrado, ofreció gran cantidad de matices con los fortissimi aun más excitados que de costumbre, mientras la orquesta reflejaba cierta libertad sonora contenida bajo la genial batuta de Dudamel quien recibió las más calurosas ovaciones del público.  * Eduardo BRANDENBURGER