Gran Teatre del Liceu
Puccini  MADAMA BUTTERFLY  
Maria Teresa Leva, Jorge de León, Justina Gringyté, Gabriel Bermúdez, Moisés Marín, Isaac Galán, Felipe Bou. Dirección: Giampaolo Bisanti. Dirección de escena: Moshe Leiser y Patrice Caurier. 13 de enero de 2019.
 
Maria Teresa Leva y Jorge de León reemplazaron a Ainhoa Arteta y a Rame Lahaj en el estreno del segundo reparto de esta Butterfly liceísta, en el que también participaron Justina Gringyté como Suzuki y Gabriel Bermúdez como Sharpless // Gran Teatre del Liceu / Antoni BOFILL 
 
Debido a una laringitis la soprano vasca Ainhoa Arteta hubo de posponer su debut en el personaje de Cio-Cio San que debería haberse producido en la función de estreno del reparto alternativo de esta reposición de Madama Butterfly en el Gran Teatre del Liceu, el pasado 13 de enero, al igual que el tenor kosovar Rame Lahaj, tercer premio del concurso  Operalia (México, 2016) y también baja por enfermedad, en su caso sustituido por el tenor del estreno del día anterior, el canario Jorge de León a quien hay que agradecer el esfuerzo de cantar dos días consecutivos.
La recuperación, por tercera vez, de esta coproducción del coliseo barcelonés con el Covent Garden de Londres con dirección de escena de Moshe Leiser y Patrice Caurier en una reposición de Gilles Rico –muy fiel al original–demostró que su escenografía minimalista funciona adecuadamente y posee cierta vistosidad en algunas escenas, pero es demasiado ampulosa y fría y las voces pierden sonoridad dada su profundidad y apertura. Suerte que desde el podio Giampaolo Bisanti realizó un gran trabajo destacando una inigualable cobertura sonora de la partitura, a la vez que sorprendía con los coloristas y expresivos detalles orientalistas ideados para este título por el compositor. Bisanti utilizó en ocasiones unos tiempos bastante lentos y subrayados silencios, pero sin perder en ningún momento la tensión teatral y la emotividad de la ópera y del personaje central interpretado en esta función por una joven soprano italiana de poco más de treinta años, que debutaba el papel casi sin ensayos previos, pero que demostró una gran calidad canora e interpretativa. Maria Teresa Leva aportó con una proyección canora muy considerable, un bello timbre y unas dotes técnicas remarcables que le supusieron un importante triunfo personal. Le queda mucho por trabajar tanto a nivel canoro como expresivo para dotar a la joven japonesa de toda la riqueza expresiva y tímbrica que posee el personaje, pero sin duda el suyo fue un meritorio debut. Estuvo arropada por el Pinkerton de Jorge de León, muy aplaudido por el público que llenaba el coliseo, quien sumó a su voz estentórea y dramática una mayor musicalidad y homogeneidad que en otros personajes anteriores defendidos en este escenario obteniendo un gran éxito. Sorprendió como Suzuki la musical y sensible mezzosoprano Justina Gringyté con importantes dotes canoras, mientras cumplía adecuadamente el elegante Sharpless de Gabriel Bermúdez, a pesar de una proyección algo justa en la emisión, así como el resto del reparto, con especial atención al Coro del Liceu que actuó y cantó con excelencia, incluido el famoso pasaje a bocca chiusa que, en realidad, fue una vocalización.  * Fernando  SANS RIVIÈRE