Deutsche Oper
Offenbach LES CONTES D’HOFFMANN
Daniel Johansson, Cristina Pasaroiu, Alex Esposito, Irene Roberts, Gideon Poppe. Dirección: Enrique Mazzola. Dirección de escena: Laurent Pelly. 1 de diciembre de 2018.
 
Los cuentos de Hoffman de Laurent Pelly llegaron a Berlín © Deutsche Oper / Bettina Stöß 
Esta es una coproducción de la Ópera National de Lyon con el Gran Teatre del Liceu y la Ópera de San Francisco. En Barcelona este montaje se vio a principios de 2013 y, a diferencia de entonces, cuando la crítica española consideró la representación en gran parte decepcionante, la acogida ahora en Berlín ha sido muy calurosa. En la noche del estreno, orquesta, coro y solitas fueron ovacionados y el público mostró el mismo entusiasmo al equipo de producción y dramaturgia, dirigido por el francés Laurent Pelly, responsable de la puesta en escena y del vestuario. Cuadros mágicos, fantástica iluminación, buenas voces y un muy motivado maestro Enrique Mazzola al frente de la orquesta del coliseo colaboraron en la obtención del éxito.
La escenografía, firmada por Chantal Thomas, es cambiante, muy dinámica, demasiado tal vez para los ortodoxos. Se trata, sin embargo de un inteligente juego de paneles reversibles que crean espacios propios para los distintos cuentos de la obra, haciendo de ellos narraciones y momentos únicos. Como en todas las producciones de esta obra, uno de los pasajes más atractivos y aplaudidos fue el de la muñeca Olympia. Sus movimientos articulados desde una grúa –que luego se hace visible para confirmar las sospechas del público ante tanta evolución por los aires– fueron geniales y muy divertidos. El dúo de Olympia, papel interpretado por la maravillosa Cristina Pasaroui, y Hoffmann, en manos del tenor sueco Daniel Johansson, fue muy aplaudido. La jovencísima soprano lírica rumana, muy versátil, con agudos de hielo y excelentes dotes dramáticas, se ha situado por derecho propio en las primeras filas del panorama musical. Es muy querida por la crítica y por el público en Alemania. Discutible siempre es que Pasaroui interpretara también a Antonia, Stella y a Giuliettta, pues son personajes con caracteres distintos que requieren tesituras distintas: la intérprete hizo cuanto pudo por diferenciar vocalmente estos papeles y, a juicio del público, lo logró. También se escuchó con transparencia cristalina y sin acento a Johansson, aunque su Hoffmann no tuvo la calidad ni los matices que el personaje requiere. No fue satírico ni grotesco. Más bien pareció Lohengrin.
Alex Esposito sedujo con sus cuatro papeles (Lindorf, Coppélius, Miracle y Dapertutto) al público berlinés, que le sigue desde hace años. La evolución de este bajo-barítono es soberbia, cada vez más profundo y oscuro.
Momentos en la producción para el recuerdo hubo, entre ellos los protagonizados por Olympia y, naturalmente, la famosa barcarola del tercer acto (“Belle nuit, ô nuit d’amour”) y el dúo de Nicklausse, el amigo de Hoffmann, y Giulietta.  * Cocó RODEMANN