ÓPERA ACTUAL 222 (marzo),
ya a la venta en papel y digital.

Consulta gratis el Especial Temporada Operística Española 18/19 editado conjuntamente con Ópera XXI

Borja Quiza: en el Real, La zarzuela y el Liceu

Staatsoper
Puccini  LA BOHÈME
Marina Rebeka, Benjamin Bernheim, Mariam Battistelli, Clemens Unterreiner, Samuel Hasselhorn, Jongmin Park, Hans Peter Kammerer. Director: Speranza Scappucci. Dirección de escena: Franco Zeffirelli. 26 de noviembre de 2018.
 
La soprano Marina Rebeka brindó una estupenda interpretación de Mimì junto al tenor Benjamin Bernheim // Staatsoper / Michael PÖHN 
 
Con esta producción clásica de Franco Zeffirelli se reunieron nada más y nada menos que seis debuts en Viena. Marina Rebeka hacía su primera Mimì en la Staatsoper y estuvo excelente, cantando con una entonación perfecta, una gran paleta de colores y una belleza vocal absoluta, fraseando bien y ofreciendo un muy buen trabajo de actriz. Tuvo a su lado al tenor francés Benjamin Bernheim, un Rodolfo de gran clase. Si al principio su voz parecía escasa de volumen no tardó en abrir la emisión pata brindar una vocalidad fresca y espontánea en un perfecto estilo italiano. Su “Che gelida manina” fue coronada con un espléndido Do agudo y aunque su actuación escénica no suscitó las mismas emociones que su canto resulta ser un artista al que se le puede augurar un gran futuro. Clemens Unterreiner pasó del Schaunard al Marcello, y se desenvolvió de forma excelente, en tanto que Samuel Hasselhorn, nuevo en la compañía desde esta temporada, presentó una voz escasa y una actuación un tanto rígida, indigna de la Staatsoper. La etíope Mariam Battistelli fue una vívida y en definitiva conmovedora Musetta y Hans Peter Kammerer, miembro experimentado de la compañía, se ocupó de las partes de Benoît y Alcindoro. Un ya familiar Jungmin Park, que sustituía a Ryan Speedo Green como Colline, también resolvió muy bien su rol. El coro interpretó muy correctamente la partitura de Puccini, igual que la orquesta. Speranza Scappucci condujo con ambición y brío en una representación que, si no resultó espectacular, logró un alto nivel.
* Gerhard OTTINGER