AGAO 
Guerrero. LOS GAVILANES
María Rodríguez, César San Martín, Alejandro del Cerro, Sofía Esparza, German Scasso, Ángel Piñero, Beatriz de Urbina, Ricardo Muñiz. Dirección: José Antonio Irastorza. Dirección de escena: Francisco Matilla. Teatro Gayarre, 24 de noviembre de 2018.
 
El montaje de Los gavilanes destacó por su austeridad escénica // AGAO 
 
La Asociación Gayarre Amigos de la Ópera (AGAO) sigue apostando por la lírica española en su programación, consciente de la gran acogida de la zarzuela en Pamplona. En esta ocasión volvió a ser Jacinto Guerrero el compositor elegido con uno de sus éxitos, Los gavilanes, y una producción que ya pudo verse en 2012 en Los Veranos de la Villa de Madrid, con una puesta en escena de Francisco Matilla pensada para un espacio al aire libre con las limitaciones escénicas que ello implica, que podría tener su sentido en aquellas circunstancias, pero que en un teatro con caja escénica y toda sus ventajas técnicas hace poco comprensible para el espectador la austeridad y simpleza con que se desarrolla la trama, limitando la escenografía a diferentes proyecciones en una pantalla de fondo. También se simplifica el movimiento escénico, situando al coro de forma estática a los lados durante toda la representación, por lo que solo los protagonistas dan vida a la trama; y esta se centra en el fondo argumental que narra la obra, eliminando lo cómico para resaltar la parte dramática del libreto.
La vertiente musical se encomendó a José Antonio Irastorza, que brindó una versión muy equilibrada aunque abusara del volumen perjudicando a las voces de menor caudal sonoro y en algún momento hubiera algún pequeño desajuste con el coro. El coro comenzó algo titubeante, pero mantuvo una correcta interpretación.
El apartado solista estuvo bien servido, destacando el protagonista, Juan, en la voz de César San Martín, con un instrumento muy bello, emitido con mucho gusto, aunque adolezca de cierta escasez de volumen para los pasajes de mayor empaque, como su salida con “Mi aldea”. También la soprano navarra Sofía Esparza sorprendió positivamente en su papel de Rosaura con una voz homogénea que corre perfectamente y llega con gran facilidad a la audiencia. María Rodríguez, como Adriana, imprimió carácter al personaje, que no le ofreció dificultades salvo en su tercio agudo, que en ocasiones quedó descolocado. El tenor Alejandro Del Cerro brindó una notable versión de la romanza “Flor roja”, cantada con sentimiento y elegancia, y en conjunto brilló con una voz generosa y cálida. El resto de personajes fueron servidos con corrección.  * Alberto OSÁCAR