Teatro Villamarta 
Viardot LE DERNIER SORCIER
Alberto Arrabal, Ruth Rosique, Alexandra Rivas, Susana Casas, Francisco Sánchez, Aurora Galán. Dirección y piano: Francisco Soriano. Dirección de escena: Marta Eguilior. 23 de noviembre de 2018.
 
 
Jerez recuperó la poco habitual El último hechicero de Pauline Viardot © Teatro Villamarta / Manu García 
 
Con música de Pauline Viardot, El último hechicero supuso el reestreno absoluto en el Teatro Villamarta enmarcado además dentro del Festival de Música Española de Cádiz. Mejor montaje, mejor producción y mayor nivel artístico definen el estreno de esta opereta en dos actos en comparación con la anterior puesta en escena de Cendrillon, de la misma compositora y ofrecida en el Villamarta el pasado mes de febrero. El libreto de Le Dernier Sorcier es de Tourgenev, poeta con el que la polifacética hija del gran tenor sevillano Manuel García mantuvo una muy especial relación. Francisco Soriano, director musical y pianista en el estreno, junto con José Manuel Martínez, son los responsables de los trabajos de investigación que han recuperado la obra de Viardot, únicamente interpretada en el siglo XIX en la casa parisina de la compositora.
La obra es un cuento de hadas que habla de Krakamiche, un hechicero viejo y venido a menos, al que ya no le sale bien ningún encantamiento ni nigromancia. Los elfos del bosque y su reina, enfadados por su antiguo (¿anticuado?) comportamiento, aprovechan la ocasión para quitarle poder, hasta que aparece el príncipe Lelio, que se enamora de Stella, la hija del hechicero.
Alberto Arrabal, interpretó con maestría dramática a Krakamiche, protagonista principal, añadiéndole, además, calidez y redondez al personaje con su voz de bajo bufo. La soprano sanluqueña Ruth Rosique, que dio vida a Stella, la hija del hechicero, se lució en el dúo de la rosa con la mezzo Alexandra Rivas, que interpretó muy bien al príncipe Lelio, convincente en lo dramático y en lo vocal. El papel de reina de los elfos correspondió a la soprano Susana Casas, una apuesta segura para este tipo de papeles. En lo cómico, destacó el tenor Francisco Sánchez, quien derrochó imaginación en el papel de Perlimpimpin, criado del hechicero. Completó el reparto Aurora Galán, en el papel de Verberna. El coro de elfos tuvo momentos brillantes en ambos actos; en el segundo hubo un estupendo cuarteto a capela. Tanto el piano como la dirección brillaron por el excelente trabajo de Francisco Soriano.
El Festival contó con la colaboración del Teatro Villamarta y de GNP Producciones para la producción de la obra, que introdujo buenas particularidades escénicas de la mano de Marta Eguilor con proyecciones, imágenes y luces, a cargo de David Bernués que transformaron el Villamarta en un cuento de hadas. También destacaron algunas particularidades musicales, como los toques de música electrónica de Raúl Berrueco.
Una muy interesante recuperación musical de una obra para todos los públicos, en la que la música de Viardot, con influencias de Offenbach, Meyerbeer y Gounod, se convirtió en la verdadera hechicera.  * Jesús SÁNCHEZ-FERRAGUT