Palau de Congressos
Concierto CELSO ALBELO
Obras de Vives, Serrano, Chueca, Sorozábal, Rossini, Gounod y Donizetti. O. Simfònica Illes Balears. Dirección: Pablo Mielgo. 29 de noviembre de 2018.
 
La Simfònica de les Illes Balears ha incluido en su programación un ciclo que bajo el título de Grandes voces se inició con un concierto del tenor canario Celso Albelo, que encarna como pocos la gran tradición belcantista romántica. La velada se estructuró también de la manera más clásica, siendo la primera parte dedicada íntegramente a la zarzuela y la segunda a la ópera. En las tres romanzas seleccionadas –“Por el humo se sabe”, “Te quiero, morena” y “No puede ser”– mostró el tenor de La Laguna su ductilidad vocal e interpretativa, dosificando muy bien su línea en la primera de ellas de la manera más krausiana posible (el recuerdo a veces es inevitable).
Sin duda alguna, y por supuesto sin la menor intención de menospreciar el género, el brillo vocal y orquestal estuvo en la segunda parte, iniciada con la obertura del rossiniano Guillaume Tell, en la que los solistas de la orquesta rozaron la genialidad en el conocido y repetido tema del principio de la pieza. Continuó el menú con una interpretación casi magistral del aria “Asile héréditaire”, que no alcanzó la absoluta excelencia solo por una algo errática dicción francesa. Además de con esta pieza, los otros dos grandes momentos de lucimiento de bel canto llegaron con “Tombe degli avi miei” y “Una furtiva lagrima”, en los que, abandonado el atril que siempre separa un tanto al artista del público, Albelo unió a las cualidades técnicas un plus de interpretación: cada frase transmitía su significado y cada palabra acogía su color.
Pablo Mielgo, titular de la Simfònica Illes Balears, dirigió con ganas, estilo y sensibilidad, sobre todo en la segunda parte del concierto. Una brillante ejecución de “La donna è mobile” y el guiño popular habitual de los tenores con Granada pusieron fin a una esplendida velada.  *  Pere BUJOSA