Volksoper
Verdi I MASNADIERI
Vincent Schirrmacher / Mehrzad Montazeri, Sofia Solovij / Anja-Nina Bahrmann, Alik Abdukayumov / Boaz Daniel, Kurt Rydl, David Sitka / Alexander Pinderak, Christian Drescher. Dirección: Jan van Steen / Felix Lemke. Dirección de escena: Alexander Schulin.
8 y 15 de noviembre.
 
Dos escenas de I masnadieri en Viena © Volksoper / Barbara Pálffy 
Después del año 1963, cuando la Volksoper presentó el estreno en lengua alemana de I masnadieri con Argeo Quadri y el tenor Jean Cox, la segunda compañía vienesa presentó en noviembre del año pasado una nueva producción de una ópera que hasta ahora solo se había ofrecido en Viena en forma de concierto. La puesta en escena de Alexander Schulin pretendía mostrar el drama familiar de los Moor pero el resultado se reveló estéril ante la falta de una verdadera dirección de actores, que solo pudieron exhibir una gestualidad estereotipada. En conjunto, hubiera debido hablarse de una versión semiescenificada. 
Musicalmente, sin embargo, fue una buena representación. El director Jan van Steen trató a esta segunda ópera verdiana sobre un texto de Schiller con un poderoso dramatismo y la orquesta se mostró en plena forma a sus órdenes. De hecho, llegaría desde el foso la tensión que faltaba en escena. Por lo demás, esta ópera consiste primordialmente en toda una serie de arias, cabalette y dúos que se suceden de forma esquemática. Pero Verdi es siempre Verdi e incluso en esta obra de juventud se trasluce su magisterio. La función del 15 de noviembre fue muy bien aunque careciera de la necesaria tensión debido a que el director previsto Lorenz C. Aichner causó baja por enfermedad y, ante la falta de tiempo para hallar un sustituto, se confió a Felix Lemke, correpetidor de la compañía, la misión de hacerse cargo de la concertación, cosa que hizo con buen ánimo y resultados correctos.
Vincent Schirrmacher fue un muy buen Carlo, matizado y seguro en el registro agudo.  Mehrzad Montazeri hizo el mismo papel con una voz más lírica pero también con seguridad en todos los registros, ya que no con la misma finura, resultando ocasionalmente monótono. La ucraniana Sofia Solovij, que debutaba con la compañía, ofreció un sonido dramático y fácil coloratura como una Amalia de clase, mientras Anja-Nina Bahtrmann empezó con alguna aspereza en los agudos pero fue mejorando en el curso de la representación.  El barítono Alik Abdukayumov brindó una cálida versión de Francesco y demostró una actitud más ambiciosa que su más conocido colega Boaz Daniel, de vocalidad más dura y de un concepto interpretativo más  rutinario. Kurt Rydl demostró a sus setenta años cumplidos una gran presencia escénica y auténtica emoción como Massimiliano, conde de Moor. Vocalmente, puede aún exhibir una imponente voz de bajo aunque no siempre hiciera honor al legato verdiano. En esta producción tenía que hacer también la escena del pastor Moser como la aparición en espíritu del padre de Francesco. En los papeles menores ofrecieron buenas interpretaciones de Arminio tanto David Sitka como Alexander Pinderak, y Christian Drescher fue un Rolla correcto.  * Gerhard OTTINGER