Staatsoper
Verdi UN BALLO IN MASCHERA
Barbara Haveman, Piero Pretti, Paolo Rumetz, Daniela Fally, Monika Bohinec, Ayk Martirossian, Sorin Coliban. Dirección: Jesús López Cobos. Dirección de escena: Gianfranco de Bosio. 5 de noviembre de 2017.
 
Piero Pretti y Barbara Haveman, Gustavo III y Amelia en Viena © Staatsoper / Michael Pöhn 
 
La reposición de esta tradicional pero bella puesta en escena, estrenada en 1986 con Pavarotti y Cappuccilli a las órdenes de Claudio Abbado, significaba el debut del papel en Viena del tenor Piero Pretti, que había con anterioridad gustado aquí en sus incorporaciones del Duca, Alfredo, Rodolfo y Pinkerton. Su voz no es extraordinaria, pero sí que es sólida y canta como un buen tenor italiano, dinámico ya que no brillante. Con su fácil legato, su buen fraseo y sus consistentes agudos fue un Gustavo de gran presencia escénica que superó a algunos de sus prominentes colegas que han cantado esa parte en los últimos años.
Los intérpretes previstos para los otros dos papeles relevantes del reparto cancelaron su intervención y así Barbara Haveman, que conocía ya esta producción en dos de sus series anteriores, pasó a sustituir a Adrianne Pieczonka, que hubiera podido debutar Amelia en Viena pero que se retiró del compromiso el día anterior a mediodía. El otro cambio afectó a Paolo Rumetz, que sustituía a Marco Caria, quien también hubiera hecho su primer Ankarström vienés de no haber cancelado. La soprano hizo una aportación al reparto de gran nivel, con una muy creíble Amelia en el aspecto físico y cantando con buena línea y poderío dramático. Rumetz se encontró cómodo en todas las ocasiones y su presencia resulta muy útil en la compañía; su voz, robusta aunque sin la nobleza de los barítonos de clase, no cometió errores de ningún tipo pero no supo convencer enteramente. Monika Bohinec fue una muy sonora Ulrica y no menos destacadas fueron las prestaciones de Ayk Martirossian y Sorin Coliban, como los conspiradores Horn y Warting, y de Rafael Fingerlos como Cristiano, este último en su debut en el papel. Daniela Fally fue un Oscar excelente.
Las difíciles circunstancias que siempre suponen los cambios precipitados en el reparto no afectaron a la dirección de Jesús López Cobos, que aportó al espectáculo toda su experiencia y su gran habilidad de director verdiano para hacer frente a los inconvenientes derivados de aquellos, garantizando una vez más el alto nivel de la función. Coro y orquesta hicieron un gran trabajo, aunque hubo algún problema con los cantantes, seguramente debido a la escasez de ensayos.  * Gerhard OTTINGER