Staatsoper
Cilèa  ADRIANA LECOUVREUR
Anna Netrebko, Piotr Beczala, Roberto Frontali, Elena Zhidkova, Raúl Giménez, Alexandru Moisiuc. Dirección: Evelino Pidò. Dirección de escena: David McVicar. 9 de noviembre de 2017.
 
Piotr Beczala, Anna Netrebko y Roberto Frontali, en Adriana Lecouvreur © Wiener Staatsoper / Michael Pöhn 
 
Esta coproducción con la Royal Opera House de Londres, el Gran Teatre del Liceu de Barcelona y la Opéra National de Paris figura desde principios del año 2014 con Angela Gheorghiu como una escenificación hermosa y tradicional de la ópera más conocida de Francesco Cilèa en el repertorio de la Staatsoper. Esta reposición resultaba especialmente interesante por el debut vienés en la obra de Anna Netrebko, que este mismo año había cantado su primera Adriana en San Petersburgo, y por ser la primera vez que la cantaba Piotr Beczala. Dado que los demás intérpretes tuvieron también excelentes prestaciones, que Evelino Pidò –que ya había concertado el estreno cuatro años atrás– aportó una sobresaliente dirección musical y que la orquesta se lució en el color y en el refinamiento instrumental, se puede entender que la función significara un nivel realmente extraordinario. Es inimaginable un resultado mejor.
Anna Netrebko cantó el primer acto con un centro oscuro y acertados matices, pero el carácter del personaje pareció un poco superficial pese a su excelente “Io son l’umile ancella”. En el segundo acto se encontró por fin en su elemento y acabó firmando una interpretación maravillosa pese a no parecer muy implicada emocionalmente, aunque sí fue la suya una interpretación vocal casi perfecta. Junto a ella impresionó Piotr Beczala, brillante de voz, con espléndidos agudos y un magnífico legato. El carácter del personaje estuvo perfectamente medido, como si el papel le fuera ya familiar. La interpretación del tenor polaco fue la más perfecta de las que concurrieron en la velada. Roberto Frontali (Michonnet) y Elena Zhidkova (Princesa de Bouillon) repitieron con gran éxito las actuaciones de 2014 en sus respectivos papeles, magníficos tanto vocal como interpretativamente. El veterano Raúl Giménez volvió a Viena para encarnar a un Abate con la voz sorprendentemente intecta. Alexandru Moisiuc había también hecho el  Príncipe de Bouillon en 2014, al igual que Bryony Dwyer como Jouvenot, siendo nuevos los intérpretes de las partes de Quinault, Poisson y Dangeville, esta vez Ryan Speedo Green, Pavel Kolgatin y Miriam Albano. Habida cuenta que el coro y el ballet del tercer acto estuvieron también perfectos, puede afirmarse que la representación fue un éxito completo.  * Gerhard OTTINGER