Staatsoper
Donizetti DON PASQUALE
Ambrogio Maestri, René Barbera, Hila Fahima, Gabriel Bermúdez, Wolfram Igor Derntl. Dirección: Evelino Pidò. Dirección de escena: Irina Brook. 6 de octubre de 2018.
 
Irina Brook firmó la puesta en escena de Don Paquale en Viena © Staatsoper / Ashley Taylor 
 
Fue esta una velada muy satisfactoria aunque no exactamente divertida. En este caso ello se debió a una producción escénica exageradamente superficial en la que los miembros del reparto no incidieron en los regocijantes gags de los de las primeras series y actuaron de manera mucho más austera. Por otro lado, Norina y Pasquale escenificaron en el tercer acto momentos realmente conmovedores. Ambrogio Maestri fue un Don Pasquale de primer nivel aun con la ya apuntada falta de componente cómico. Además, y teniendo en cuenta que en el pasado muchos barítonos han brillado en esta parte, quizá hubiera podido preferirse en esta ocasión a un verdadero bajo. Hila Fahima sustituía a una indispuesta Andrea Carroll como Norina, en un excelente debut vienés. Su voz, muy agradable, se beneficiaba de un buen sentido del estilo y la naturalidad y simpatía de su interpretación daban la impresión de que el papel le era familiar.
Gabriel Bermúdez fue un Doctor Malatesta muy convincente y junto a Maestri hizo un dúo “Cheti cheti immantinente” que con su prestissimo final se convirtió en uno de los momentos punta de la función. Al igual que ocurrió con Fahima, resultó beneficiado por el hecho de que no se necesita una muy nutrida orquesta para esta obra y su voz no resultó pequeña en ningún momento. René Barbera, que físicamente recordaba a un Pavarotti menos voluminoso que el original, tuvo un magnífico debut con su Ernesto. El tenor americano resulta ideal para el repertorio belcantista, que ejecuta con perfecto sentido del estilo y una delicada alternancia entre la fuerza y la suavidad, con brillantes y metálicos agudos. Culminó su serenata del último acto con un espléndido Si bemol en piano. También su actuación escénica tuvo una más que apreciable naturalidad. En su única intervención como Notario Wolfram Igor Derntl compuso una notable figura cómica.
La orquesta tocó bien para Evelino Pidò, un maestro muy adecuado para las óperas belcantistas y que aquí dirigió con brío y espíritu. En el tercer acto el coro pudo dar lo mejor de sí mismo.  * Gerhard OTTINGER