Washington National Opera
Verdi LA TRAVIATA
Venera Gimadieva, Joshua Guerrero, Lucas Meachem, Deborah Nansteel, Alexandria Shiner, Arnold Livingston Geis, Michael Hewitt, Samuel Weiser, Timothy J. Bruno. Dirección: Renato Palumbo. Dirección de escena: Francesca Zambello. Kennedy Center, 6 de octubre de 2018.
 
Venera Gimadieva, Lucas Meachem y Joshua Guerrera, protagonistas de La Traviata en el Kennedy Center © Washington National Opera / Scott Suchman
 
 
Título verdiano, por segundo año consecutivo, para la apertura de temporada. Tras diez años de ausencia La Traviata regresó a la WNO con una producción de la directora de la compañía, Francesca Zambello, de corte tradicional, escenografía grandilocuente (Peter J. Davison) y elegante vestuario de época (Jess Goldstein). Acertada en su propuesta, Zambello se permitió algunas concesiones poco transgresoras, como trasladar la historia a principios del siglo XX y contarla en flashback, iniciándose la narrativa visual con la escena en el lecho de muerte durante el preludio y regresando a la misma escena en el acto final. El resultado fue visualmente lucido y con la ambientación idónea para el contraste entre las fastuosas fiestas parisinas y el más íntimo escenario de la casa de campo de Violetta en el segundo.
Si en lo dramático se contó con las condiciones idóneas para una Traviata de altos vuelos, no lo fue así en el elenco vocal. Lamentablemente este cojeó por parte del tenor Joshua Guerrero como Alfredo: no le falta voz para el papel, con un volumen respetable y bonito timbre, pero se le escuchó entrecortado y tuvo un mal arranque titubeando en el esperado brindis, el popular “Libiamo”, aunque recuperado en proyección y línea melódica en el curso de la noche, Guerrero no consiguió ponerse a la altura de la soprano rusa Venera Gimadieva, exquisita en matices, control de la coloratura y del legato en el papel protagonista de Violetta. El tercer pilar de esta producción recayó en el barítono Lucas Meachem, quien desempeñó de manera sobresaliente en lo vocal el papel de Georgio Germont. Su imponente presencia física dio vida al padre de Alfredo con pavorosa frialdad en el segundo acto y conmovedor arrepentimiento en el final.
Vocalmente junto al trío principal destacaron el conjunto de cantantes ya graduados o en curso del programa local Domingo-Cafritz, con sólidas intervenciones de Deborah Nansteel como Flora Bervoix, Alexandria Shiner en el rol Annina, Arnold Livinstong Geis como Gastone y Michael Hewitt encarnando al Baron Douphol.
La orquesta a cargo del director Renato Palumbo derrochó veteranía y supo arropar con detalle a los cantantes y aun coro bien desenvuelto bajo la atenta preparación de Steven Gatman* Esperanza BERROCAL