Rossini Opera Festival
Rossini RICCIARDO E ZORAIDE
Pretty Yende, Victoria Yarovaya, Juan Diego Flórez, Sergei Romanovsky, Nicola Ulivieri, Xabier Anduaga. Dirección: Giacomo Sagripanti. Dirección de escena: Marshall Pynkoski. Adriatic Arena, 14 de agosto de 2018.
 
Juan Diego Flórez, Pretty Yende y Sergey Romanovsky protagonizaron Ricciardo e Zoraide en Pésaro © Rossini Opera Festival / Amati Bacciardi 
Representada por primera vez en Nápoles hace exactamente doscientos años, Ricciardo e Zoraide tuvo varias reposiciones en los años sucesivos hasta desaparecer totalmente del repertorio. El Festival Rossini la recuperó en 1990 con la dirección musical de Riccardo Chailly y escénica de Luca Ronconi, pero no logró reflotarla; hay que convenir en que no se trata de una obra maestra. No faltan en ella sin embargo momentos felices, como el gran concertante que cierra el primer acto o el dúo de los dos tenores en el segundo. Cierta proliferación de colores instrumentales y armónicos, por otra parte, apunta a la búsqueda de una nueva atmósfera dramática, aunque ello no baste para que se la pueda considerar un producto totalmente acabado. Buena parte de la responsabilidad es del libreto, absurdo e intrincado, que parcela la ópera en una serie de números sin la menor coherencia dramática.
Da la impresión de que el director de escena Marshall Pynkoski ha llegado a la conclusión de que no se puede hacer nada para arreglar el texto utilizado por Rossini y por ello la mejor solución es optar por complicarse la vida lo menos posible. Ello se tradujo en una falta de ideas, debiéndose recurrir a los pasos de danza y al tremolar de banderas para avivar de alguna manera el tono gris del espectáculo. La dirección de Giacomo Sagripanti, atenta y minuciosa, supo obtener una notable precisión en sus músicos incluso en las páginas más complejas, pero en otros momentos pareció demasiado uniforme y metronómica.
Insuperable el capítulo de intérpretes vocales. Considerada bajo el aspecto vocal la ópera es ante todo un desafío entre los dos tenores. Ricciardo es un tenore acuto y fue interpretado por el niño mimado del público del Festival, Juan Diego Flórez, que con los años ha adquirido un registro central más consistente sin por ello comprometer sus rutilantes agudos. Agorante es un tenor de resonancias baritonales, que en esta ocasión fue confiado a Sergei Romanovsky, joven aún pero ya todo un experto en este repertorio por propiedad estilística y dominio técnico, condiciones a las que une un timbre privilegiado y una dicción clarísima. Zoraide es un personaje de menor consistencia, emparedada entre los dos hombres, pero tiene algunas páginas de gran fascinación y de compromiso cierto, que Pretty Yende tradujo de manera encantadora. Nicola Ulivieri confirmó su condición de intérprete sólido y fiable y Victoria Yarovaya fue una mezzosoprano rusa de nivel. Entre los muy buenos comprimarios se hizo notar el tenor español Xabier Anduaga con un timbre y un volumen de calidad, aunque en los pasajes de mayor dificultad mostró una técnica aún susceptible de mejora. El público, no obstante le aplaudió con el mismo entusiasmo reservado a Flórez y a los demás protagonistas.  * Mauro MARIANI