Staatsoper
Bizet  CARMEN
Clémentine Margaine, Marcelo Álvarez, Erwin Schrott, Anita Hartig, Ileana Tonca, Miriam Albano, Carlos Osuna, Manuel Walser, Sorin Coliban. Dirección: Frédéric Chaslin. Dirección de escena: Franco Zeffirelli. 12 de septiembre de 2018.
 
Clémentine Margaine, Marcelo Álvarez y Erwin Schrott formaron el triángulo amoroso de Carmen en Viena © Staatsoper / Michael Pöhn 
Con esta función se despedía la histórica producción escénica de Franco Zeffirelli, presentada por vez primera en 1978 con la dirección de Carlos Kleiber y con Elena Obraztsova y Plácido Domingo encabezando el reparto, y que en estos 40 años ha sido utilizada en 164 representaciones. La orquesta mostró hallarse en buena forma a las órdenes de Frédéric Chaslin, un director competente y de primera clase.
El reparto ofrecía en los papeles principales a cantantes de reputación internacional, aunque no puede hablarse de una versión espléndida sino más bien de una buena ejecución en términos generales. Lo mejor vino de la mano del Escamillo de Erwin Schrott, que debutaba el rol en Viena y que con su sólida y flexible voz de bajo-barítono cantó una canción del Toreador como no se ha oído aquí en los últimos años. Como personaje, se limitó a reflejarse a sí mismo. Le ocurre mucho.
La mezzosoprano francesa Clémentine Margaine comparecía por primera vez en la casa y cantó el papel protagonista en voz firme y homogénea, con un centro ancho y sensual de gran porte; desafortunadamente no supo presentar un carácter fuerte y así su Carmen acabó siendo una figura sin la suficiente presencia. Marcelo Álvarez, sorprendentemente estilizado en la figura y después de haber cancelado su participación en las dos ocasiones anteriores, volvió al teatro con un Don José inédito: gustó en su versión escénica del personaje y vocalmente; aunque la voz haya perdido la belleza tímbrica de años atrás, pudo perfectamente con toda la tesitura, aun faltándole brillantez en el centro. Su tercer acto fue impresionante y supo imprimir la máxima tensión a su última escena, lo mejor de la noche con una Margaine también aquí en su mejor momento.
Anita Hartig dio la impresión de haber perdido todo rastro de estridencia y fue una buena Micaëla. Cumplieron sobradamente Miriam Albano (Mercédès), Carlos Osuna (Remendado) y Manuel Walser (Dancairo), mientras Sorin Coliban hacía un borroso Zuniga. El coro y los bailarines del segundo acto en la coreografía de Rafael de Cordova acabaron de redondear un buen espectáculo.  * Gerhard OTTINGER