Teatro Cervantes
Concierto XXX Temporada Lírica
Obras de Mozart, Donizetti, Moreno Torroba, entre otros. Francisco Tójar, Luis Pacetti, Mónica Campaña, María Lourdes Benítez. Dirección: Salvador Vázquez. 21 de septiembre de 2018.
 
No sin esfuerzos, la Temporada Lírica del Teatro Cervantes alcanza su trigésima edición, tantas como años han transcurrido desde la recuperación del coliseo malagueño, a finales de los años 80 del siglo pasado. En este curso, Verdi con Traviata, Aida y Otello y nombres como los de Carlos Álvarez, Ainhoa Arteta o Mali Corbacho son las apuestas con las que el Teatro quiere recuperar parte del prestigio cedido con los recortes. Entre los grandes ausentes para la propuesta lírica de esta temporada destaca Rossini, en el 150º aniversario de su muerte, y un año más –y ya van demasiados–, la zarzuela: por lo visto, el género nacional tendrá que volver a esperar nuevos tiempos o estrategias más convincentes.
El prólogo a los tres títulos que conforman la programación del Cervantes llegó con la inauguración de la exposición Oh sole! Vita! Eternità!, que recoge una retrospectiva de fotografías y otros materiales de estos treinta años de singladura, y, cómo no, con una gala lírica encabezada por el Coro de Ópera de Málaga. La velada contó con las voces malagueñas de Francisco Tójar, Luis Pacetti, la reveladora Mónica Campaña y la no menos irresistible Lourdes Benítez, todos acompañados por la Filarmónica de Málaga, que tras la temporada pasada consolida el lugar del que nunca debió ser desalojada.
Salvador Vázquez, encargado también de la dirección del conjunto coral, llevó la batuta con la precisión gestual y experiencia en la escena que dan como resultado lecturas contenidas de altísimo nivel artístico. Cabe destacar el preludio de La Traviata como uno de los momentos más inspirados del director malagueño. El Coro de Ópera de Málaga volvió a seducir al auditorio con una amplia selección de coros entre los que destacaron “Don, din, don” de Pagliacci, cuadrado y medido, o el coro de hombres de El Holandés errante wagneriano “Lass die wach”, o el Coro de la murmuración de El dúo de La Africana, momento de máxima complicidad con el público.
Del cuarteto solista, a excepción de Lourdes Benítez –incomprensiblemente– todos ellos participarán en las tres producciones que suben al cartel del Cervantes, que busca el equilibrio presupuestario a través de la combinación entre las voces locales y grandes nombres de la ópera nacional. Se abrió el concierto con “Per te d’immenso giubilo” de Lucia di Lammermoor con la participación de Luis Pacetti, que ofreció amplitud vocal y correcta colocación refrendada en los agudos conclusivos. Francisco Tójar, dubitativo cuando no incómodo, resolvió sin mucha convicción la romanza “Luche la fe por el triunfo” de Luisa Fernanda. La incipiente Mónica Campaña protagonizó otro de los grandes momentos de la velada: demostró poseer un caudal vocal generoso capaz de traspasar coro y orquesta, como demostró en el “Regina coeli” de Cavalleria o “Guerra! Guerra!”  de Norma. La Habanera de Carmen en el registro de Benítez sería otro momento de altura de la gala que dio el pistoletazo de salida a la temporada del Teatro Cervantes.  * Alejandro FERNÁNDEZ