Otoño lírico
Wagner EL HOLANDÉS ERRANTE
Alexander Krasnov, Richard Wiegold, Maribel Ortega, Eduard Martynyuk, Mª Luisa Corbacho, Moisés Marín. Dirección: Paul Daniel. Teatro Afundación, V. de Concierto, 29 de septiembre de 2018.
 
Alexander Krasnov y Maribel Ortega, el Holandés y Senta en Vigo © Otoño Lírico / Jesús Nieto
 
Se mantiene la colaboración entre los Amigos de la Ópera de Vigo, los de Santiago de Compostela y la Real Filharmonía de Galicia (RFG) y, gracias a ello, se pudo disfrutar de esta coproducción en versión de concierto de El Holandés errante que incluyó subtítulos en gallego y que primero pudo verse en la capital gallega y dos días después en la ciudad olívica, a la que corresponde esta reseña. La propuesta tuvo como grandes protagonistas al británico Paul Daniel y a la RFG, de la que es su director titular; dicha orquesta posee una plantilla que no le permite tocar Wagner habitualmente, pero reforzada para la ocasión con trece instrumentistas, especialmente trombones y trompas, marcó un sonido redondo y con evocadoras sutilezas en las cuerdas. Sin innecesarios grandes aspavientos sonoros, los músicos del conjunto cautivaron al público. Al éxito de la velada contribuyó también la magnífica prestancia del Coro de la Orquesta Sinfónica de Galicia, bien conocedor de la música de Wagner. Dirigido por Joan Company, de la masa coral destacó más sus voces femeninas sobre las masculinas, un tanto escasas para representar a los marineros que requiere la obra. Se interpretó la versión de Dresde en un solo acto y, pese a ofrecerse en concierto, los solistas actuaron con tal suficiencia que no se echó en falta mayor escenificación. De entre ellos destacó la soprano jerezana Maribel Ortega como Senta, posiblemente la voz más wagneriana sobre el escenario: su gran potencia sonora, acompañada de su lirismo, dominio vocal y actoral, fueron todo un deleite. También se adecuó perfectamente al rol de Daland el bajo galés Richard Wiegold, así como el joven tenor granadino Moisés Marín al del Timonel.
Con competencia y saber hacer se mostraron el barítono Alexander Krasnov en el personaje del Holandés y el tenor Eduard Martynyuk como Erik. Aunque el caudal vocal de ambos no era como para entusiasmar, en líneas generales cumplieron y cantaron con gusto. La más floja del elenco fue la siempre efectiva mezzosoprano María Luisa Corbacho, quien en esta ocasión aportó una voz de escasa proyección resultando en muchos momentos casi incapaz de hacerse oír, tapada por la orquesta.
El abarrotado auditorio, puesto en pie, despidió a unos artistas que realizaron una gran actuación.  * Carmelo ARRIBAS