Staatsoper
R. Strauss ARIADNE AUF NAXOS
Adrianne Pieczonka, Sophie Koch, Hila Fahima, Herbert Lippert, Jochen Schmeckenbecher, Thomas Ebenstein. Dirección: Patrick Lange. Dirección de escena: Sven-Eric Bechtolf. 10 de septiembre de 2018.
 
Dos detalles de la producción de Ariadne auf Naxos en Viena © Wiener Staatsoper / Michael Pöhn 
La segunda ópera de la nueva temporada vienesa sufrió dos cancelaciones, lo que pudiera explicar las muchas localidades vacías en el patio de butacas. Stephen Gould fue sustituido –por enfermedad– por Herbert Lippert, un miembro meritorio de la compañía. El tenor austríaco ya no es joven, pero su voz suena aún con frescor y pudo aplicar su capacidad para el canto lírico incluso a los efectos dramáticos, lo que unido a su buena disposición y habilidad para resolver situaciones comprometidas tuvo efectos muy positivos en su aportación. Al principio de su gran escena con Ariadne pareció un tanto apurado, pero pudo recuperarse para brindar un adecuado final. Con todo, su Bacchus no excedió el nivel de lo correcto. En lugar de Daniela Fally compareció Hila Fahima en el papel de Zerbinetta; la voz de la soprano israelí es agradable y parece haber ganado en volumen, con agudos siempre seguros. Es posible que su Zerbinetta adquiera mayor brillo en el futuro, pero en cualquier caso su actuación fue muy positiva.
Adrianne Pieczonka se mostró en plena forma y su excelente voz de soprano firmó una magnífica Ariadne, mientras Sophie Koch aportó belleza vocal a su Compositor en todos los registros y resultó escénicamente creíble. La mezzosoprano francesa es, en efecto, una de las mejores intérpretes actuales de esta difícil parte. Jochen Schmeckenbecher carece de una personalidad relevante pero acabó siendo un buen Maestro de Música, mientras Thomas Ebenstein fue un eficaz Maestro de Baile. El buen y homogéneo reparto comprendía también los nombres de Rafael Fingerlos, Jinku Xiahou, Wolfgang Bankl y Pavel Kolgatin en los papeles de los comediantes, así como de Maria Nazarova, Svetlina Stoyanova (debut) y Olga Bezsmertna en las náyades. Patrick Lange dirigió con acierto y sensibilidad y la orquesta estuvo a su buen nivel habitual para rubricar una representación que acabó siendo mejor de lo esperado.  * Gerhard OTTINGER