Concurso Internacional de Canto Operalia
Emily D’Angelo, Pavel Petrov, Samantha Hankey, Migran Agadzhanyan, Rihab Chaieb, Arseny Yakovlev, Josy Santos, Luís Gomes. O. S. Portuguesa. Dirección musical: Plácido Domingo. Teatro Nacional de São Carlos. 2 de septiembre de 2018.
 
 
De izquierda a derecha: el ganador en la categoría masculina, Pavel Petrov, Plácido Domingo y la gran triunfadora de esta edición, Emily D'Angelo, que obtuvo cuatro galardones © Bruno Simão Photography
 
 
El Teatro Nacional de São Carlos se construyó 1792 tras la destrucción del coliseo anterior por el brutal terremoto de Lisboa de 1755, con inspiración de dos grandes coliseos italianos como el San Carlo de Nápoles y el Teatro alla Scala de Milán. Destaca la belleza de su fachada y la  dorada sala rococó que cuenta con cinco pisos, incluyendo un gran palco real. Esta edición lisboeta del  Concurso Internacional de Canto Operalia ha contado una vez más con el cantante y director musical español Plácido Domingo –fundador y presidente del certamen– quien antes de dar inicio a la final del concurso como director musical y al frente de una muy solvente y lucida Orquesta Sinfónica Portuguesa quiso recordar a la persona que le dio la idea de fundar el certamen de canto –cuya primera edición se realizó en el Palais Garnier de París (1993)–, la vicepresidenta del mismo durante muchos años, la francesa Lucienne Tell.
En esta gala lisboeta sorprendió al público que había agotado las localidades con días de antelación la ausencia de sopranos en la lista de los catorce finalistas de ópera y zarzuela. El único español en el tramo final quedó aparcado tras la semifinal lisboeta, el barítono –Premio ÓPERA ACTUAL 2018­– Carles Pachon, que participó en la gala formando parte del coro que interpretó el himno del concurso –con letra y música de Plácido Domingo Jr.– junto a los demás semifinalistas y finalistas de esta 26ª edición que contó nuevamente con Rolex como patrocinador principal.
Al repasar la participación de los jóvenes concursantes por el número y calidad de los premios hay que iniciarlo con la mezzosoprano canadiense de origen italiano Emily D’Angelo, quien acumuló hasta cuatro premios siendo la gran estrella del certamen gracias a una impactante y cuidada interpretación de un aria de Ariodante de Händel, destacando por la calidad y proyección de su voz y por su adecuación al repertorio barroco, además de exponer muy buenas dotes para matizar y expresar con solvencia también la romanza de zarzuela “Cuando está tan hondo” de El barquillero de Chapí. Así acumulo hasta 55.000 dólares sumando el primer premio oficial, el Pepita Embil de Zarzuela, el Birgit Nilsson y el premio del público (un reloj Rolex).
En el apartado masculino el primer premio recayó en el tenor bielorruso Pavel Petrov, quien cantó un “Che gelida manina” de forma muy convincente, especialmente gracias a una voz de gran belleza, muy homogénea en todo el registro, y a unos adecuados agudos, al igual que en la romanza “No puede ser” de La tabernera del puerto. Petrov obtuvo también el premio Plácido Domingo Ferrer –ex aequo– como mejor intérprete de zarzuela.
Los segundos premios, dotados con 20.000 dólares cada uno, fueron adjudicados a la muy destacada mezzo estadounidense Samantha Hankey, de amplio y cuidado timbre, quien ofreció una autoritaria interpretación de La doncella de Orleans de Chaikovsky y quien recibió también los 15.000 dólares del premio Birgit Nilsson que se repartió entre dos mezzos al no haber ningún gran especialista masculino en el repertorio alemán. El tenor ruso Migran Agadzhanyan se presentó con el aria “Quando le sere al placido” de Luisa Miller con gran temperamento y emotividad: se trata de un tenor de voz importante, buena dicción, agudos bien proyectados y cubiertos –quizás en alguna ocasión un poco forzados– que para parte del público fue uno de los favoritos de esta final.
Los terceros premios se otorgaron a la mezzo canadiense de origen tunecino Rihab Chaieb, quien ofreció la famosa aria “Mon coeur s’ouvre à ta voix” del Samson et Dalila con una voz ancha, natural y muy musical, de futuro prometedor, y al tenor ruso Arseny Yakovlev, muy correcto en La dama de Picas de Chaikovsky.
Se trató de una prueba final con un alto nivel, en general algo menor que en ediciones anteriores pero con media docena de jóvenes que muy pronto tendrán importantes retos artísticos por todo el mundo. Entre los premios especiales destacó la magnífica, por expresividad musicalidad, mezzo brasileña Josy Santos, que obtuvo el premio Culturarte dotado de 10.000 dólares, y el interesante tenor portugués Luís Gomes, muy aplaudido por el público local que le dio el premio del público (un Rolex) y que además fue galardonado también como mejor cantante masculino de zarzuela –ex aequo– junto al ya citado ganador del certamen.
De los catorce finalistas en ópera y zarzuela hubo seis finalistas que obtuvieron 5.000 dólares cada uno entre los cuales valdría la pena destacar al tenor chino Long Long, de muy bella voz y sentida interpretación del Faust de Gounod, el barítono Johannes Kammler (Alemania) y el bajo-barítono Simon Shibambu (Sudáfrica).
El concurso fue retransmitido por Medici TV, Facebook, RTP y Antena 2 de Portugal, incluyendo un breve discurso del presidente de la República de Portugal, Marcelo Rebelo de Sousa, destacando la labor cultural de la orquesta y del Teatro Sãn Carlos, del joven, de espíritu, Plácido Domingo y de Operalia y del género lírico como motor de unificación cultural en todo el mundo. La velada terminó con una cena organizada por Rolex en el Four Seasons Hotel Ritz con la presencia de la familia Domingo, la docena de miembros del jurado –entre los que se contaban Marta Domingo, Joan Matabosch (Teatro Real), Andrés Rodríguez o el director de escena y ex del Palau de les Arts Davide Livermore y el director artístico del San Carlos, Patrick Dickie–, además de los cuarenta cantantes finalistas y semifinalistas, de mecenas como Benoît Falletti (Rolex Portugal) o Guillermo e Bertita Martínez (Culturarte), y sin olvidar a numerosos representantes del mundo operístico y cultural de todo el mundo como Paloma O’Shea (presidenta de la Escuela Reina Sofía), así como los organizadores de Operalia entre los que se cuentan los familiares del gran artista español Álvaro, Dominic y José Domingo. Una gran velada en la que Plácido Domingo departió con todos los invitados con su habitual amabilidad sin olvidarse de dar su apoyo y consejos a los jóvenes cantantes de esta 26ª edición de Operalia. * Fernando SANS RIVIÈRE