Festival della Valle d’Itria
Händel RINALDO.
Teresa Iervolino, Carmela Remigio, Francesca Ascioti, Francisco Fernández Rueda, Loriana Castellano, Dava Savinova, Dielli Hoxa, Kilm-Lilian Strebet, Ana Victoria Pitts. Dirección: Fabio Luisi. Dirección de escena: Giorgio Sangati. Cortile Palazzo Ducale, 29 de julio de 2018.
 
Carmela Remigio (Armida), Teresa Iervolino (Rinaldo) y Loriana Castellano (Almirena) © Festival della Valle d’Itria / Fabrizio Sansoni 
Una rocambolesca historia, la de este Rinaldo de Händel, cuya partitura fue llevada a Nápoles por el castrato Nicolò Grimaldi, que ya había cantado el papel principal en Londres en 1711, para ser representada en la corte de Carlos VI con modificaciones debidas a la pluma de Leonardo Leo en 1718 para adaptarla al gusto partenopeo. De Nápoles regresó a Inglaterra, donde fue objeto de una edición crítica a cargo de Giovanni Andrea Secchi, que encontró la partitura en la Longleat House Library del castillo de Wiltshire. Finalmente la obra se pudo oír en el patio del Palacio Ducal de Martina Franca, trescientos años después de su edición napolitana. De las 216 páginas del material encontrado, solo son cuatro las arias de Händel, mientras que los otros once fragmentos son obra de Leonardo Leo, compositor de Apulia y cuñado de Grimaldi. Los otros fragmentos del libreto napolitano, diecisiete en total, son otras tantas arie di baule con música de diversos compositores, desde Antonio Vivaldi a Domenico Sarro, una práctica que era corriente en las conveniencias teatrales de la época. Se está, por tanto, ante una ópera sustancialmente diversa del original londinense.
Las partes compuestas en principio para castrati fueron encomendadas a dos mezzosopranos, la excepcional Teresa Iervolino (Rinaldo) y Francesca Ascioti (Argante). La maga Armida estuvo a cargo de la magnífica soprano Carmela Remigio, mientras que Goffredo era el tenor Francisco Fernández Rueda; Almirena, la soprano Loriana Castellano, y Eustazio, también soprano en el original, Dava Savinova. En papeles de compromiso menor se hicieron notar tres alumnos de la Academia de Belcanto Rodolfo Celletti: Dielli Hoxa (Heraldo de Argante), Kim-Lillian Strebet (Un Espíritu en forma de mujer) y Ana Victoria Pitts (Mago Cristiano).
El espectáculo se basó en la idea de hacer BA-Rock, transformando la conocida trama de Tasso en una especie de happening musical en el que los sarracenos representan el Hard Rock y los cristianos el género Pop. El maquillaje de los actores y el adecuadísimo vestuario de Gianluca Sbicca contribuyeron en gran manera al éxito de la propuesta, con un Rinaldo a lo Freddy Mercury, una Armida que recordaba a Cheer, una Almirena idéntica a Madonna, un Argante líder de los Kiss con todo su grupo, Goffredo con la pinta de Elton John y Eustazio como David Bowie. Naturalmente se daba por sentado que los asistentes al Festival estaban familiarizados con los modelos correspondientes.
La dirección musical, elegante y equilibrada, correspondió a Fabio Luisi, que dirigió a la orquesta La Scintilla con morbidez y suavidad. La regia, con momentos conseguidos como la escena de la batalla y sustancialmente fiel a la tradición más arraigada, iba firmada por Giorgio Sangati* Andrea MERLI