Festival de Glyndebourne
Händel GIULIO CESARE
Sarah Connolly, Patricia Bardon, Anna Stéphany, Joélle Harvey, Kangmin Justin Kim, Christophe Dumaux, John Moore. Dirección: Jonathan Cohen. Dirección de escena: David McVicar. 10 de julio de 2018.
 
Sarah Connolly y Joélle Harvey, Giulio Cesare y Cleopatra en Glyndebourne © Festival de Glyndebourne / Bill Cooper 
 
Quizás este ha sido uno de los más felices y logrados espectáculos operísticos presentados en un teatro lírico últimamente, una interesante visión de una obra que sigue deleitando al público de comienzo a fin a 340 años de su estreno. David McVicar ubica la acción en las postrimerías del siglo XIX, en una Alejandría moderna y sofisticada en la que Giulio Cesare es seducido con danzas interpretadas por Cleopatra y sus sirvientas; si esto asusta y enfurece a los puristas… Un poco de sentido del humor no está mal. Después de todo, ¿las Danzas Polovtsianas de Borodin no hacen lo mismo? Ballet e intrigas, intrigas y amor, llevan la acción de forma imparable en esta propuesta como un torrente lleno de humor, incluso durante momentos de crueldad. Será una falta de respeto, pero poner un paraguas dentro de la urna que contiene las cenizas de Pompeyo es uno de los muchos detalles de una producción simplemente perfecta que también es fiel a la acción y a la música.
Para triunfar en una ópera se necesita un elenco también perfecto, y aquí lo hubo. La nueva Cleopatra de Joélle Harvey es una delicia, una seductora nata de voz dulce, coloratura flexible, agudos nítidos y una excelente bailarina con chispa y picardía que no solo sedujo a Giulio Cesare sino también al público. ¿Y qué se puede decir de la estupenda Sarah Connolly? Su Giulio Cesare fue un gran general –británico en este caso, al frente de los casacas rojas– mostrando humor, autoridad, tremenda presencia, que se enamora de una Cleopatra que le adora. Christophe Dumaux fue un Tolomeo cruel, acrobático, de voz aterciopelada, sugestiva, un contratenor de ley que supo transmitir temor con la más mínima inflexión; una tremenda creación. John Moore, con voz exquisita y expresiva, fue el General Achilla que reflejaba la crueldad de su rey con toda clase de maquinaciones. Patricia Bardon dio vida a la viuda Cornelia brindando lecciones de canto y de nobleza, mientras que Anna Stéphany destacaba como un Sesto impetuoso, cantado con voz franca y actuando con decisión. Como Nireno, el sirviente homosexual de Cleopatra, destacó Kangmin Justin Kim con una caracterización llena de humor: con la voz ideal para el rol dibujó un sirviente travieso y leal. Agréguese un Curio muy británico (Harry Thatcher) a quien Nireno deseaba seducir para completar un reparto inmejorable.
Jonathan Cohen dirigió la Orchestra of the Age of Enlightment con lirismo, vigor y sonido que deleitaba en todo momento. Un privilegio asistir a esta función. ¡Bravo, Glyndebourne! Mejor, imposible.  * Eduardo BENARROCH