Opernhaus
Monteverdi L’INCORONAZIONE DI POPPEA
Jake Arditi, Florie Valiquette, Hamida Kristoffersen, David Hansen, Stéphanie D’Oustrac, Julie Fuchs, Delphine Galou, Deanna Breiwick, Manuel Núñez Camelino, Emiliano González Toro, Nahuel Di Pierro, Gemma Ní Bhrian, Thobela Ntshanyana, Michael Hausntein, Kristofer Lundin. Dirección: Ottavio Dantone. Dirección de escena: Calixto Bieito.  12 de julio de 2018.
 
L’incoronazione di Poppea, según la visión de Calixto Bieito © Opernhaus / Monika Rittershaus 
 
Espléndido final de temporada de la Opernhaus de Zúrich con esta Incoronazione di Poppea firmada escénicamente por Calixto Bieito; el regista burgalés creó un impresionante espacio escénico en el cual emulaba, en un plató televisivo, a un reality-show. Y ni que fuera hecho a medida de lo que ocurre en la pequeña pantalla española, con amantes y esposas reales despechadas que consiguen captar la atención de los espectadores. Hasta hubo público de verdad en el escenario que seguía con atención los quehaceres de Poppea y Nerone, y la indignación de Octavia –¡qué gran actriz es Stéphanie D'Oustrac!–. Fortuna, Virtud y Amor eran los tertulianos trasnochados que no perdían detalle de lo que sucedía y de algún modo dinamizaban los sucesos a su antojo. Las espectaculares pantallas que conjugaban bellísimas imágenes de la intimidad –muy elegante– de los amantes, junto a la mirada penetrante e hipnótica de Nerone, con primeros planos de los protagonistas –que intensificaban su teatralidad–, permitían imbuirse en profundidad en la escena. Sin duda, uno de los mejores y más elegantes trabajos escénicos del director español más internacional. 
Musicalmente, La Scintilla, la formación de música antigua de la Opernhaus, fue una verdadera delicia de la mano de Ottavio Dantone, quien le supo sacar un sonido brillante y cristalino, a la vez que esa dulzura de lo íntimo y los maravillosos ritornelli. Dantone consiguió momentos de abrumadora belleza, de esos que provocan un silencio absoluto en la sala y una emoción contenida pero efectiva. De lo mejor que se ha escuchado últimamente en la Opernhaus y de La Scintilla. 
 
Todo ello fue acompañado por un reparto muy sólido, quizás el que mejor pueda interpretar este repertorio actualmente. Sobresaliente la gran Stéphanie D'Oustrac, con un impresionante control técnico, maravillosa musicalidad y un sentido teatral fuera de serie. Su actuación fue de gran intensidad desde la palpitante “Disprezzata Regina” hasta el sobrecogedor gran lamento “Addio Roma, addio patria”Julie Fuchs dibujó una Poppea muy sensual, delicada a la vez que astutamente manipuladora y siempre elegante. La voz es de cristalina belleza y sabe utilizarla a su antojo gracias a una sólida técnica que le permite abordar los momentos técnicamente más complejos, que no son pocos. A su lado, el contratenor australiano David Hansen, a pesar de contar con una impactante presencia escénica, tendió a forzar su línea canora, más declamada que refinadamente cantada, que si bien en los recitativos podía tener cierto impacto, en las partes más delicadas y, sobre todo, en el registro agudo –en el que exhibió una marcada tirantez– perdió brillo interpretativo. Muy efectivo el Seneca de Nahuel Di Pierro, cantante muy seguro y musical, a quien le faltaría cierta cavernosidad para el personaje, pero que suplió con una elegante línea y un brillante sentido musical y teatral. El Ottone de Delphine Galou resultó más efectivo en lo escénico que en lo musical, quizás también por el apoyo de las proyecciones en las pantallas del proscenio. Chispeante escénicamente resultó la Nodriza del tenor Manuel Núñez Camelino, con grandes dosis de comicidad y bravura. Magnífico también el terceto de dioses compuesto por el interesante contratenor Jake Artidi (Amore), Florie Valiquette (Fortuna) y Hamida Kristoffersen (Virtú), que jugó bien sus bazas escénicas y vocales. También gustó mucho la Drusilla/Marilyn de Deanna Breiwick por ser muy musical y entregada a la escena. El resto del reparto fue en conjunto muy compacto, con especial mención de Gemma Ní Bhrian (Valetto) y Emiliano González Toro (Arnalta).  * Albert GARRIGA