Festival de los Teatros Romanos de Andalucía
Purcell DIDO Y ENEAS
Adriana Mayer, Berna Perles, Diego Blázquez, Konstantin Derri, Luis Pacetti, Alba Chantar, Lourdes Martín. Dirección: Aarón Zapico. Teatro Romano, 12 de julio de 2018.
 
Las pasiones que encienden los personajes de Dido y Eneas de Purcell manejados por la fuerza del destino determinan la lectura con la que Aarón Zapico asumiría la dirección de la Joven Orquesta Barroca de Andalucía (JOBA), el pasado doce de julio, recuperando a parte del elenco que en su día participara en la producción del Teatro Real. En lo sustancial poco ha cambiado la lectura del músico asturiano: la partitura es la copia que ha llegado hasta nuestros días, pero Zapico le añade aquellas anotaciones vacías en las que se exigen determinadas danzas. Danzas que tienen una doble finalidad: por un lado, servir de enlace entre actos y escenas, pero, por otro, también obtener movimiento en el escenario a pesar del carácter semiescenificado otorgado, más si se considera el monumental auditorio para esta producción, en el que las fronteras de lo estrictamente escenográfico quedan difuminadas.
El proyecto JOBA sigue sumando esfuerzos y destacados profesionales. El último, la batuta de Salvador Vázquez, quien se hará cargo a partir de septiembre de la coordinación artística. Esta versión de concierto fue posible gracias al intenso trabajo previo y el alto nivel técnico e interpretativo de estos músicos. Ante Zapico demostraron acento y capacidad de respuesta a sus exigencias hasta dibujar una sonoridad acentuada, destacando el carácter fluctuante anotado por Purcell sobre dinámicas ágiles. Y todo ello sobre la idea de un todo dinámico –engranaje orgánico– en el que cada pieza aparece ordenada a pesar de las singularidades de la masa coral y el elenco solista.
Mario Porras, director del Orfeón Preuniversitario, dio pruebas del alto nivel del conjunto coral haciendo posible momentos de alto contenido artístico y actoral en “To the hills and the vales”  que cierra el primer acto o “In our deep vaulted cell”, que hace lo propio en el segundo.
Casi la mitad de los solistas de este concierto ya habían participado en la producción del Real. La mezzo Adriana Mayer asumió el rol de Dido aunando dicción y fraseo con momentos técnicamente idílicos con la soprano Berna Perles, a pesar de la hostilidad acústica que reinaba en el entorno del teatro. Ni el avanzado estado de gestación de la soprano malagueña fue capaz de restarle agilidad vocal y el punto actoral exigido por la batuta. Punto destacado fue también el dúo “Fear no danger” interpretado por Perles y la incipiente Alba Chantar, sencillamente único. El elenco femenino lo cerraba Lourdes Martín, que disfruta de un instrumento generoso en el registro más alto.
Destacado el príncipe de Troya encarnado por Diego Blázquez, que resolvió sin dificultades aparentes. La gran sorpresa del elenco sería sin duda la voz del contratenor Konstantin Derri, de agudos equilibrados, bien apoyados, que maneja con destreza sobre las tablas; sin duda una referencia para no perder de vista. Luis Pacetti firmó con genio el conocido “Come away, fellow sailors”; su factura en escena constituye siempre una apuesta a ganador. Antes del coro final Mayer firmó la muerte de Dido con la dulzura de un adiós que supo a eterno.  * Alejandro FERNÁNDEZ