Ópera Estatal
Toshio Hosokawa ERDBEBEN. TRÄUME
Esther Dierkes, Dominic Grosse, Sophie Marilley, André Morsch. Dirección: Sylvain Cambreling. Dirección de escena: Jossi Wieler y Sergio Morabito. 6 de julio de 2018.
 
Toshio Hosokawa estrenó su nueva ópera, Erdbeben. Träume, en Stuttgart © Oper Stuttgart / A. T. Schaefer
 
Las grandes catástrofes naturales suelen provocar reacciones extremas, para bien y para mal. Toshio Hosokawa ya exploró las consecuencias del tsunami que asoló Japón y causó el posterior desastre nuclear de Fukushima en Stilles Meer, ópera estrenada en Hamburgo en 2016. Una preocupación similar se encentra en Erdbeben. Träume, fruto de un encargo de la Ópera de Stuttgart, aunque el punto de partida aquí sea más lejano. El libreto de Marcel Beyer se basa en el relato El terremoto en Chile, de Heinrich von Kleits, evocación del seísmo que asoló Santiago en 1647, del cual toma el esqueleto argumental subrayando su alcance universal. Dos parejas con hijos recién nacidos, Josephe y Jeronimo, y Elvire y Fernando, ven sus vidas transformadas por el terremoto. Josephe ayuda a Elvire dando el pecho a su hijo, pero la masa furibunda busca a cualquier precio un culpable del desastre, causando la muerte brutal de Josephe, Jeronimo, la hermana de Elvire y del bebé de esta. Fernando y Elvire deciden quedarse con Philipp, el hijo de la pareja asesinada.
La ópera también plantea una búsqueda de la identidad de Philipp, presencia continua a lo largo de una trama que transcurre en un gran flashback. La inmersión de Philipp en sus orígenes se mueve a medio camino entre el sueño y la manifestación fantasmal de las voces del pasado, pese a que el texto recuerde que “los muertos no cantan”. El libreto de Beyer prima la reflexión poética sobre la narración dramática o la caracterización psicológica, pero por suerte la música de Hosokawa aporta la densidad emocional necesaria. Moviéndose entre pasajes de un hipnótico estatismo y momentos de violencia seca, la obra gana empuje a partir de la recreación del terremoto –un brillante pasaje orquestal– y con la escritura amenazante para el coro. Las líneas vocales para los solistas tienen como principal objetivo una clara enunciación del texto, pero el recurso a pasajes hablados –y amplificados– se revela poco convincente.
El estreno de Erdbeben. Träume ha sido el colofón de la etapa de Jossi Wieler como intendente y Sylvain Cambreling como director musical del teatro de Stuttgart. El director francés aseguró la perfecta coordinación de las fuerzas a sus órdenes, prestando máxima atención a las cautivadoras texturas sonoras de Hosokawa. El reparto, encabezado por Esther Dierkes (Josephe), Dominic Grosse (Jeronimo), Sophie Marilley (Elvire) y André Morsch (Fernando), cumplió a la perfección, así como el coro y la espléndida actriz Sachiko Hara como el silente Philipp. El montaje de Wieler y Sergio Morabito es de una funcional legibilidad.  * Xavier CESTER