Ópera de Tenerife
Verdi LA TRAVIATA
Melody Louledjian, David Astorga, Pablo Gálvez, Aurora Faggioli, Diego Savini, Borja Molina,
Nicolò Donini, María José Torres, Badel Albelo. Dirección: Alessandro Palumbo. Dirección de escena: Alejandro Abrante. Paraninfo de la Universidad de La Laguna, 2 de junio.
 
Alejandro Abrante debutó como director de escena con Ópera de Tenerife con un montaje de La Traviata © Auditorio de Tenerife 
 
Ópera de Tenerife se apuntó otro éxito de público con esta Traviata, cuyas cuatro funciones programadas entre el 31 de mayo y el 3 de junio consiguieron el lleno absoluto. La obra de Verdi contó una dirección de escena de Alejandro Abrante –el intendente de la compañía en el que era su debut como regista–, quien propuso una visión feminista de la obra y que denuncia el androcentrismo de la sociedad del siglo XIX, que en su opinión no es muy diferente al de la actualidad. Los elementos escénicos, tanto la escenografía como el atrezo y el vestuario, están planteados desde una sobria y elegante estética decimonónica; el punto de modernidad fue aportado por una proyección, durante el preludio, en la que se desgrana un despertar de Violetta a la que abandona su amante de turno, y el ritual estético para  vestirse de gala.
La dirección de Alessandro Palumbo frente a la Orquesta de la Ópera de Tenerife hizo gala de una pertinente articulación que permitió resaltar tanto los elementos poéticos como los más desenfadados y frívolos.
La soprano francesa Melody Louledjian creó una Violetta emocionante con gran teatralidad, aunque se le podría sugerir más modulación a su potente voz. David Astorga, en su cuerda de tenor, fue un Alfredo Germont con capacidad canora, aunque algo mecánico en su deambular escénico. Giorgio Germont fue interpretado por el barítono Pablo Gálvez, a quien, como figura paterna, le faltó solemnidad, aunque vocalmente bordó su papel. El resto de integrantes del elenco alcanzó un buen nivel, con una convincente María José Torres como Annina y un entonado Badel Albelo encarnando a Gastone. Los bailarines Héctor Navarro y Saray Astigárraga compusieron una coreografía en la que se destaca la vejación y el mal trato a la mujer, muy apropiado para la idea central de la propuesta. Hay que destacar la afinación y el empaste del Coro de la Ópera de Tenerife, bajo la dirección de Carmen Cruz, además de la perfecta adecuación a la representación escénica.  * Estrella ORTEGA