CRÍTICAS

Sala Radiant-Bellevue
Stravinsky HISTOIRE DU SOLDAT
Sébastien Dutrieux. Dirección de escena: Àlex Ollé (La Fura dels Baus). 25 de abril de 2018.
 
Histoire du soldat, de Stravinsky, en la visión de Àlex Ollé © Opéra National de Lyon / Bertrand Stofleth 
Àlex Ollé, de La Fura dels Baus, consiguió en la Sala Radiant-Bellevue de la localidad de Caluire-et-Cuire, vecina a Lyon, una gran propuesta teatral contando con la Orquesta de la Ópera de Lyon. Inspirándose en el texto de Ramuz y en la música de Stravinsky, brindó un espectáculo dramático impresionante por su visión a la vez faustiana y completamente integrada en nuestra cotidianidad, nuestros temores, nuestras ilusiones, nuestros interrogantes o nuestras guerras, íntimas o vividas, todo ello ante un espacio escénico de una riqueza inventiva que cortó el aliento. En el texto del comienzo añadió unas incorporaciones que amplifican estas cuestiones aunque, por eso mismo, la música de Stravinsky, nacida de su contexto con Ramuz, queda algo limitada a lo ilustrativo. Por el contrario, en este contexto furero la obra en sí gana en densidad y en dramatismo.
La escenografía tenía diversos niveles. En la parte superior se ubicó a una orquesta casi fantasmagórica al lado de la cual irrumpió un personaje que explicaba la historia. En la parte delantera del escenario, un glacial ambiente hospitalario contrastaba con un inmenso paisaje del fondo, con una larga carretera por la que llegó el soldado protagonista al hospital. En el interior se vio a un moribundo en la cama, en el que poco a poco se adivinó al mismísimo diablo (¿el doble del soldado? ¿Su conciencia?).
Toda la acción y los personajes se movieron en este espacio a través de siluetas y despertó admiración el actor Sébastien Dutrieux en el papel del soldado que dirige el baile en solitario. Unas proyecciones impresionantes evocaron la guerra, el amor y la sociedad, provocando múltiples sensaciones, esenciales y nunca decorativas, que cuestionan al espectador y hacen de esta obra un producto teatral en toda su integridad. Todo un logro de esta sala que en este montaje contó con la colaboración de la Ópera de Lyon.  * Teresa LLACUNA