CRÍTICAS

 
Gran Teatre del Liceu
Concierto Richard STRAUSS
Jacquelyn Wagner. O. S. del Gran Teatre del Liceu. Dirección: Josep Pons. 28 de abril de 2018
 
En el mundo ideal del director musical de un teatro estará siempre el objetivo de conseguir oasis de autocomplacencia programando conciertos en los que la orquesta y él mismo puedan dar fe de que están ahí para algo. Es deseo comprensible y si los resultados acompañan el teatro –y el público– salen ganando con estas ampliaciones del repertorio habitual.
Este concierto, encuadrado en esta filosofía, era exigente. Los poemas sinfónicos de Richard Strauss representan siempre una prueba de fuego por los retos que plantea su espesor sinfónico y el compromiso de las intervenciones de los solistas instrumentales. Aquí los resultados fueron espectaculares, y si en el Till Eulenspiegel hubo algún punto de rigidez alternando con la jovial armonía del conjunto, en las Canciones predominó el carácter meditativo y la corrección dinámica, para lucirse la orquesta en la segunda parte con una Muerte y Transfiguración de gran formato, que hizo olvidar pronto alguna imprecisión inicial en los ataques para acabar ofreciendo un magma orquestal de magnífica presencia, con un discurso muy bien ordenado por Josep Pons.
En los Vier letzte Lieder impuso su ley la soprano Jacquelyn Wagner, una voz quizá un tanto ligera para este tipo de intimidades pero de bello timbre, fraseo exquisito y total convicción interpretativa, especialmente en un “Beim Schlafengehen” y sobre todo en un “Im Abendrot” exquisitamente construidos. Un público más numeroso de lo que cabía esperar en una propuesta de estas características se mostró especialmente complacido y aplaudió efusivamente al término del concierto. Objetivo cumplido.  * Marcelo CERVELLÓ