CRÍTICAS

Amigos Canarios de la Ópera
Rossini Il BARBIERE DI SIVIGLIA
Massimo Cavalletti, Paola Gardina, Levy Sekgapane, José Julian Frontal, Ricardo Fassi, Blanca Valido, Fernando García-Campero. Dirección: Francesco Ivan Ciampa. Dirección de escena: Giulio Cibatti. Teatro Cervantes, 24 de abril de 2018.
 
Massimo Cavalletti obtuvo un gran éxito como Fígaro en Las Palmas © ACO / Nacho González 
 
Séptima ocasión en la que se representaba en la temporada de ACO –la última vez fue en 2008– todo un clásico del repertorio operístico tradicional. Y es que por derecho propio la ópera del pesarese es una de las piedras angulares de la historia de la música. La sátira argumental que le concede el peso de la obra de Beaumarchais sumada a la vivaz riqueza musical y a las dificultades vocales de la partitura hacen de ella una auténtica joya. La puesta en escena de Giulio Cibatti a partir de la producción de la Fundación Teatro Giuseppe Verdi de Trieste parece pretender ser un homenaje al mundo del teatro ambulante situado históricamente antes de la Revolución Francesa. Y es cierto que consigue ese efecto de cuadro único en el que el atrezzo abunda en el escenario como apoyo a las distintas escenas y en el que todo es muy plano y frontal, con movimientos que sirven para agrupar a los cantantes en los diferentes números. Además si se le suma un vestuario en la línea y un efecto lumínico de claroscuro, que busca simular quizás las angostas estancias y calles de la Sevilla de la época, se obtiene una propuesta muy lograda.
Francesco Ivan Ciampa logró añadir aún más valor con una dirección de la Filarmónica de Gran Canaria que sostuvo la locuacidad y finura melódica y rítmica de la obra en todo momento, al mismo tiempo que discurrió bien con las voces en los concertados.
Ante la generalizada juventud del reparto predominó la frescura, no exenta de cierta impaciencia e incluso con algún verso libre de diálogo, que no empañaron para nada el conjunto. El aplaudido Massimo Cavalletti firmó un Fígaro de encargo; su comicidad y su presencia son brillantes, pero es que además sumó a ello una voz bella, plena, con un llamativo timbre y una emisión completa. En el “Largo al factotum” empezó a mostrar sus credenciales, aunque fuera en ese comienzo donde atropelló en algunos momentos su intervención. Paola Gardina fue sutil y generosa a pesar de cierta disimilitud en el centro en ciertos momentos. En lo interpretativo cumplió aunque sin grandes alardes. Levy Sekgapane es el arquetípico tenor rossiniano con rasgos de contraltino; la voz no es opulenta aunque sin duda estuvo mejor en el segundo acto, luciendo más agilidad para la coloratura y mayor claridad en el agudo. Almaviva no es el personaje de esta comedia, aunque requiere de más presencia en ese sentido. José Julian Frontal cumplió con fruición con su Bartolo, con altísimas y acertadas dosis de histrionismo. El Basilio de Ricardo Fassi fue un portento vocal  gracias a las facultades naturales de este bajo de vocalidad noble y profunda. La grancanaria Blanca Valido –que se estrenaba en su casa– y Fernando García-Campero aportaron la necesaria jocosidad a sus personajes desde una gran claridad vocal la primera y con una innegable afectación el segundo.  Por su parte el coro masculino de ACO cumplió de manera razonable  en sus contadas intervenciones en la primera función de un título con buena acogida.  * Agustín AROCHA