CRÍTICAS

V Primavera Barroca
Concierto Franco FAGIOLI
Obras de Händel. Il Pomo d’Oro. Auditorio Príncipe Felipe, 13 de marzo de 2018.
 
La quinta Primavera Barroca de Oviedo, una colaboración entre el área de Cultura del Ayuntamiento ovetense y el Centro Nacional de Difusión Musical (CNDM), mima en esta edición el apartado vocal con intérpretes españoles y extranjeros de referencia. No en vano contó para su apertura con uno de los conciertos más esperados, el debut local de Franco Fagioli. El contratenor argentino llegó junto a Il Pomo d’Oro, con el violinista Stefano Rossi en cabeza, para repetir el éxito de la formación en el Auditorio Príncipe Felipe tras la inauguración del mismo ciclo en 2015 y el año pasado junto a Joyce DiDonato en los Conciertos del Auditorio.
Así, el público llenó la sala de cámara del Auditorio para recibir con expectación a Fagioli en su despliegue vocal dedicado a los affetti del barroco en pluma de Händel, repertorio que ha llevado al disco. El cantante protagonizó una velada mágica en la que la conexión con la sala fue total, hasta lograr que el público entonase el “Lascia ch’io pianga” en las propinas. El argentino lució una voz clara, de refinados perfiles, que modula con su peculiar timbre adaptándose al carácter de cada página, con gran sensibilidad y el temperamento propio de cada personaje lírico.
La selección de arias de Rodelinda que canta Bertarido sirvió a Fagioli para mostrar con solidez un canto exquisito ya en la primera parada del programa. No obstante, fue en el aria de Oreste “Agitato da fiere tempeste” en la que el cantante lució un instrumento increíble, en su amplitud vocal y manejo de registros, como preámbulo a páginas que dejaron sin aliento. Así, destacó “Cara sposa”, en la evolución de la página que canta Rinaldo, que se intensifica con una parte central agitada, y una repetición con adornos expresivos e intensidades para acallar Fagioli cualquier murmullo en la sala, antes de la primera ovación por parte del público. El contratenor ya había demostrado las mayores virtudes de su canto, si bien los fuegos artificiales volvieron en “Venti, turbini, prestate” de la misma ópera, para cerrar la primera parte del programa.
Con el aria “Mi lusinga il dolce affetto” de Alcina se vivió otro de los grandes momentos de la noche, en la línea de la página de Rinaldo, con frases que se prolongaron en la voz de Fagioli con especial poder expresivo. Sin duda hay que destacar “Se potesser i sospir miei” del Tirinto de Imeneo, con detalles exquisitos en una voz sostenida con gran claridad de emisión. De otro carácter, “Sento brillar nel sen”, el aria de Mirtillo (de Il pastor fido), fue pura energía en la voz del contratenor, que demostró su capacidad de articulación vocal en una pieza que rebosa alegría y júbilo. Como colofón, el programa incluyó el aria “Crude furie degl’orridi abissi” de Serse, que Fagioli defendió con gran naturalidad de canto a pesar del recorrido imposible, con las alturas más altas, de una página que mereció la ovación definitiva. * Diana DÍAZ