Theater an der Wien
Von Einem LA VISITA DE LA VIEJA DAMA
Katarina Karnéus, Russell Braun, Raymond Very, Adrian Eröd, Martin Achrainer, Markus Butter. Dirección: Michael Boder. Dirección de escena: Keith Warner. 20 de marzo de 2018.
 
 
Como homenaje al compositor austríaco Gottfried von Einem con ocasión de su centenario en el mes de enero, se dieron varios conciertos en Viena y en el Theater an der Wien se representó su ópera Der Besuch der alten Dame (La visita de la vieja dama), obra basada en el drama del autor suizo Friedrich Därenmatt, que también escribió el libreto para la ópera, estrenada en 1971 en la Staatsoper de Viena con Christa Ludwig, Eberhard Wächter, Hans Beirer y Hans Hotter, entre otros. La versión inglesa de la ópera se presentó al año siguiente en San Francisco con Regina Resnik y en 1977 se ofreció la italiana en Nápoles con Magda Olivero. La trama se basa en el poder del dinero sobre una sociedad avariciosa y corrompida, en una parábola que no ha perdido actualidad en 2018.
Esta producción tenía una gran intensidad, mérito también del interés de la historia y de la música, y se benefició de la soberbia puesta en escena de Keith Warner con los inteligentes bocetos de David Fielding y un sólido reparto de magníficos actores-cantantes. Katarina Karnéus destacó de manera extraordinaria por vocalidad y personalidad escénica como Claire Zachanassian, mientras Russell Braun aportó emoción y poderío vocal en todos los registros a un soberbio Alfred Ill. Raymond Very utilizó su clara voz de tenor para hacer un espléndido Alcalde y Adrian Eröd fue un impresionante Maestro. Markus Butter dio carácter al Vicario pero careció de profundidad. Mejor fue la aportación canora de Martin Achrainer como el médico (Doctor Nüsslin). Todos actuaron perfectamente en escena, pudiendo mencionarse a Mark Milhofer (Mayordomo), Florian Köfler (Policía y Hahnke) y Antonio González y Alexander Linner como Koby y Loby. El Arnold Schoenberg Chor y la Sinfónica de la ORTF de Viena estuvieron espléndidas a las órdenes de Michael Boder. En conjunto, una gran velada llena de tensión.  * Gerhard OTTINGER