CRÍTICAS

Gran Teatre del Liceu
Giordano  ANDREA CHÉNIER      
Jonas Kaufmann, Sondra Radvanovsky, Carlos Álvarez, Yulia Mennibaeva, Sandra Ferrández, Anna Tomowa-Sintow. Dirección: Pinchas Steinberg. Dirección de escena: David McVicar. 9 de marzo de 2018.
 
Los intérpretes de Andrea Chénier en el Liceu 
 
El debut escénico de Jonas Kaufmann en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona había creado una enorme expectación: casi se agotaron las entradas para las tres únicas funciones protagonizadas por el tenor alemán a pesar de que las más caras llegaban a los 350 euros. La noche del estreno se ofreció una cena a beneficio de la restauración de la fachada del coliseo barcelonés con la presencia de Kaufmann y de todo el reparto a varios cientos de euros el cubierto. El tenor alemán se presentó en Barcelona en un montaje de Andrea Chénier que él mismo estrenó en 2015 en Londres y que pudo verse en su momento en los cines de gran parte del mundo. Kaufmann reservó algo de fuerzas para conseguir llegar al cuarto acto en plenitud de facultades. Su interpretación se inició con esa emisión algo velada en las medias voces y un tanto atrás tan característica de su particular instrumento, que se ve reforzada por unos excelentes agudos. Su “Improvviso” en el primer acto fue un aperitivo de destacada expresividad y en los actos siguientes demostró su gran calidad interpretativa y su emisión viril y temperamental, culminando su actuación con una apasionada interpretación del aria del cuarto acto “Come un bel dì di maggio”, obteniendo un gran éxito y numerosos aplausos de un público entregado.
La coproducción del Covent Garden de Londres, el NCPA de Pequín y la Ópera de San Francisco era ideal por su calidad,  belleza y adecuación al París revolucionario en el que se encuadra la ópera de Giordano. La propuesta, de carácter realista, presenta una excelente escenografía de Robert Jones, un muy cuidado vestuario de Jenny Tiramani y una dirección de actores casi cinematográfica de David McVicar. Todo parecía indicar que este montaje podría obtener un gran éxito, pero un elenco realmente extraordinario consiguió que se tratase de una función memorable. Porque a Kaufmann se unieron otras dos estrellas: Carlos Álvarez y Sondra Radvanovsky. El barítono español es un artista muy querido y apreciado en Barcelona, pero su Carlo Gérard alcanzó cuotas de excelencia en toda la partitura, siendo su actuación premiada con profusión y pidiéndose por una parte del público que bisara la impresionante aria “Nemico della patria”, con la que obtuvo casi cinco minutos de aplausos. Más sorprendente fue el resultado del debut de Radvanovsky como Madama de Coigny: se trata de una soprano bien conocida en el Liceu, con una voz muy personal, con un registro amplísimo, interesantes pianísimos e impresionantes agudos no siempre del todo cubiertos, pero que consiguió emocionar al público con una de sus mejores actuaciones en la capital catalana. Su lectura del personaje fue muy emotiva, conjuntando muy bien con la voz del tenor y emocionando especialmente al público con una extraordinaria “La mamma morta”, para la que también se pidió el bis. La estadounidense terminó la función con lágrimas en los ojos ante los vítores y aplausos del público que llenaba el teatro.
Pinchas Steinberg supo presentar la obra de forma directa y eficaz, manteniendo en todo momento la belleza y el dramatismo de la partitura. Muy destacado también el coro y el resto del reparto, desde el magnífico Roucher de Fernando Radó a la Bersi de Yulia Mennibaeva, a la entrañable aparición como Madelon de la carismática Anna Tomowa-Sintow, sin olvidar el gran trabajo de Manel Esteve, Sandra Ferrández, Paco Vas, Christian Díaz o Marc Sala.  * Fernando SANS RIVIÈRE