CRÍTICAS

Teatro Villamarta
Viardot CENDRILLON
Sachika Ito, Susana Casas, Alain Damas, David Lagares, Aurora Galán, Carolina Gilabert. Dirección y piano: Francisco Manuel Soriano. Dirección de escena: Javier Andrade Córdova. 18 febrero de 2018.
 
La producción de Cendrillon de Javier Andrade Córdova se estrenó en 2016 en Cádiz © Festival de Música Española de Cádiz
 
La Cendrillon que se vio en el Villamarta en febrero era una reposición del montaje que pudo verse en el Festival de Música Española de Cádiz de 2016. Se incorporó al elenco la soprano Aurora Galán, con acierto en la interpretación de Magellone, hermanastra de Cendrillon. El resto del reparto y los decorados fueron los mismos. La obra de Viardot es como una cajita de bombones, envueltos de uno en uno en papelitos de colores. Según va desarrollándose la acción, se van descubriendo las sutilezas y los deliciosos sabores de cada uno. La primera sorpresa es la cajita en sí, que al abrirla, desvela una ópera en la que el piano ocupa todo el lugar de la orquesta, dispuesto en un lateral del escenario, como un intérprete más. Excelente la interpretación de Francisco Manuel Soriano, que además asumió la dirección musical de la obra.
Sobre dos melodías fundamentales –la que acompaña la visión de Cendrillon sobre el Príncipe del cuento y la que acompaña a la Fée (la madrina de Cenicienta)– se van intercalando obras en las que, de una manera magistralmente didáctica, Pauline Viardot retrata musicalmente la época en la que vivió. Hay partes con una clara influencia de Ravel, en diversas arias, y otras piezas que le hacen un guiño al impresionismo de Debussy, como la escena central de Cendrillon y La Fée. Incluso recuerda a Wagner con la marcha del Príncipe. Hay una fuga deliciosa e incluso un lugar para el renacimiento. Y, por supuesto, la gran sorpresa de oír en el segundo cuadro tres mazurcas de Chopin, con letra y adaptación para canto de Viardot.
La trama presenta sus propias variaciones sobre el clásico cuento original de La Cenicienta, ya que en vez de madrastra hay un padre indolente y fatuo, y el Hada Madrina es sustituida por el personaje de La Fée. Y todo ello contado en clave de humor hispano-francés, lo que le da cierto exotismo a la obra.
Muy bien Sachika Ito en el papel de Cendrillon, con buena capacidad dramática. Susana Casas consiguió dar realidad al personaje de La Fée con una voz que se adapta perfectamente al personaje. También resultaron convincentes Alain Damas (conde Barigoule) y David Lagares (barón Pictordu), y estupendo su dúo del comienzo del tercer cuadro. Buen trabajo también el del joven tenor Francisco Gracia en el rol del príncipe. Muy equilibradas en sus cometidos las dos malas del cuento, Aurora Galán y Carolina Gilabert.
La producción del Festival de Música Española de Cádiz y Ópera de Cámara de Sevilla reúne  suficientes cualidades como para convertirse en un verdadero referente de divulgación operística entre los más jóvenes: Duración adecuada, trama fácil y atractiva, y una lección de estilos musicales excelente.  * Jesús SÁNCHEZ-FERRAGUT