CRÍTICAS

Metropolitan Opera
Verdi IL TROVATORE
Yonghoon Lee, Jennifer Rowley, Quinn Kelsey, Anita Rachvelishvili, Stefan Kocan. Dirección: Marco Armiliato. Dirección de escena: David McVicar. 3 de febrero de 2018.
 
El Met repuso el montaje de Il Trovatore de David McVicar © Metropolitan Opera / Karen Almond
 
La exitosa producción de David McVicar y Charles Edwards (2009), que traslada la acción al periodo de las guerras napoleónicas de manera coherente y convincente, fue repuesta por la Metropolitan Opera con imponentes voces de alto nivel nacional e internacional. El rol titular estuvo a cargo de nuevo de Yonghoon Lee, quien parece dominar el rol de Manrico con sorprendente aplomo y un heroico timbre; si bien en algunas frases su voluminosa voz de tenor perdió algo de foco en el registro medio, lo supo compensar exitosamente en el agudo. 
Jennifer Rowley, que debutaba el rol de Leonora, se entregó por completo con una creíble actuación dramática haciendo gala de un instrumento ideal para el papel, de rico timbre y volumen, aunque técnicamente todavía ha de terminar de refinarlo. Quinn Kelsey desplegó uno de las mejores y más completas voces de barítono de la temporada en su magistral interpretación de Di Luna, con una ilimitada expansión media y brillantes agudos fuera de serie.
Desde las primera frase del “Stride la vampa” era obvio que Azucena, el ultimo personaje en presentarse al público, estaba a cargo de una de la voces más importantes de la actualidad: en su debut en el rol, Anita Rachvelishvili hizo historia; su caudal vocal e interpretativo arrasó como un tsunami de una fuerza verdiana sin par, haciendo recordar porqué el gran compositor habría pensado en algún momento otorgar a la zíngara el título de su ópera.
A Stefan Kocan le sobró voz y presencia escénica como Ferrando y Sarah Mesko y Eduardo Valdes complementaron profesionalmente el reparto como Inez y Ruiz. Los famosos coros llenaron la sala de energía física y vocal y la estilizada orquesta actuó bajo las seguras riendas de Marco Armiliato.  * Eduardo BRANDENBURGER