Theater an der Wien
Händel SAUL
Florian Boesch, Jake Arditti, Andrew Staples, Marcel Beerkman, Carolina Lippo, Giulia Semenzato, Ray Chenez. Dirección: Laurence Cummings. Dirección de escena: Claus Guth. 20 de febrero de 2018.
 
Esta obra de Georg Friedrich Händel estrenada en Londres en 1739 es un oratorio que aquí se ha adaptado al formato operístico; relata la turbia historia del rey Saúl de Israel y de su familia, sus hijas Mareb y Michal y su hijo Jonathan. Cuando el joven y gallardo David, vencedor del gigante Goliath, se convierte en el favorito del pueblo y en un general victorioso, Saúl, dominado por los celos, se enfurece y trata de sustentar su reinado por todos los medios. Enloquecido e incapaz de matar a David, vuelve sus iras contra su hijo, amigo del héroe. Jonathan acaba pereciendo y Saúl procurará su propia muerte. David será, sin haberlo deseado, el siguiente rey de Israel.
Claus Guth ha ideado una producción escénica muy interesante que genera la necesaria tensión a pesar de lo dilatado del desenlace. Los modernos diseños de Christian Schmidt describen un impresionante entorno familiar que recuerda los dramas de Strindberg. Puede que no sea la mejor de las soluciones pero fue gestionada con éxito.
La Freiburger Barockorchester evidenció una gran competencia y Laurence Cummings, director musical del London Händel Festival que se presentaba por vez primera en el Theater an der Wien, fue el inspirado conductor de la vertiente musical, ocupándose también del acompañamiento al clave.
 
Los cantantes ofrecieron todos ellos un positivo nivel, destacando el protagonista Florian Boesch por su poderosa y natural emisión de barítono y una presencia escénica que imponía incluso cuando no intervenía vocalmente. Brilló con él el joven contratenor Jake Arditti en el papel de David, que aportó el mejor nivel en la emoción y en el canto. El tenor británico Andrew Staples, debutante en la casa, fue un brillante e impecable Jonathan y el tenor holandés Marcel Beekman impresionó como Gran Sacerdote y en los otros dos papeles de que se hizo cargo.
A causa de una repentina indisposición Anna Prohaska fue sustituida en la parte de Merab por la joven soprano italiana Carolina Lippo, miembro del elenco joven del Theater an der Wien, que había estudiado la parte y participado en algunos ensayos. Pareció encontrarse muy segura en escena  y, después de un comienzo con algo de nervios, acabó cantando bien. También hizo un buen trabajo Giulia Semenzato como Michal, que acabaría siendo esposa de David. El contratenor Ray Chenez gustó mucho en el papel de la Bruja de Endor y del tenor Quentin Desgeorges puede decirse otro tanto en su única escena como Amalecita. Soberbio en la actuación escénica y en el canto el Arnold Schoenberg Chor.  * Gerhard OTTINGER