CRÍTICAS

Metropolitan Opera
Wagner PARSIFAL
Klaus Florian Vogt, Evelyn Herlitzius, Peter Mattei, René Pape, Evgeny Nikitin, Alfred Walker. Dirección: Yannick Nézet-Séguin. Dirección de escena: François Girard. 27 de febrero de 2018.
 
Klaus Florian Vogt y Evelyn Herlitzius dieron vida a Parsifal y Kundry en Nueva York © Metropolitan Opera / Ken Howard
 
Solo unos días después de que la Metropolitan Opera anunciara el adelanto de la toma de posesión como director musical la próxima temporada por parte de Yannick Nézet-Séguin –responsabilidad que tenía que asumir un curso más tarde–, el joven maestro franco-canadiense se coronó como triunfador en el Lincoln Center y nada menos que con Parsifal, considerado por muchos una de las cimas musical y artística para cualquier director. La orquesta del Met supo responder de manera brillante en un ámbito en el cual es prácticamente intocable en cuanto a su detallada ejecución y apasionada interpretación, de una vitalidad contagiosa.
 
Parsifal volvió a la programación del Met en la producción simbolista de François Girard, estrenada en 2013, que ofrece una moderna lectura y logra establecer con el público una comunicación trascendental de gran poder espiritual. En esta reposición el resultado alcanzado fue aún más completo gracias a dos cambios en el reparto respecto a la première. En primer lugar, Klaus Florian Vogt, con un timbre no especialmente oscuro y viril, dio vida sin embargo a un Parsifal convincentemente patético y comunicativo, y, por otra parte, la debutante Evelyn Herlitzius encarnó a Kundry con una actuación desgarradoramente realista y con una voz de soprano idealmente imperfecta.
Las actuaciones más impactantes, no obstante, fueron una vez más las de Peter Mattei y René Pape, que retomaron los roles de Amfortas y Gurnemanz, respectivamente, ambos con un caudal vocal fuera de serie y con una prestación dramática conmovedora. Evgeny Nikitin resultó visual y vocalmente imponente como Klingsor, Alfred Walker fue un distinguido Titurel, Karolina Pilou llamó la atención como la Voz y, finalmente, no hay que olvidar mencionar a los caballeros de Mark Schowalter y Richard Bernstein.  * Eduardo BRANDENBURGER