CRÍTICAS

Opéra Nice Côte d’Azur
Bellini  NORMA
Yolanda Auyanet, Alessandra Volpe, Karine Ohanyan, Walter Fraccaro, Sergey Artamonov, Marc Larcher. Dirección: Renato Balsadonna. Dirección de escena: Nicola Berloffa. 16 de febrero de 2018.
 
Yolanda Auyanet, protagonista de Norma en Niza © Opéra Nice Côte d’Azur / Jaussein
 
Nicola Berloffa, con pocos medios y buenas ideas, viene realizando una obra original, siempre fiel a lo que narra. Esta vez hubo división de opiniones sobre su trabajo al trasladar Norma al norte de Italia con la ocupación austríaca como telón de fondo, con una escenografía de Andrea Belli. Valeria Donata Bettella vistió a los romanos de austríacos invasores y a los galos de italianos unificadores. El director se inspiró en la película Senso (1954) para situar la acción, endosando a Norma la fiebre amorosa de la condesa Livia Serpieri por el militar austríaco Franz Mahler. El efecto de esta Norma decimonónica, aunque rebuscado, causó gran impresión. Traicionó Berloffa el libreto de Romani, pero se mantuvo fiel a la música de Bellini.
El público ovacionó sin reservas a la soprano española Yolanda Auyanet –en el zénit de su evolución artística– por su espléndida interpretación de la sacerdotisa; mostró convicción, voz de amplio espectro y timbre cálido, una dicción italiana digna de las mejores y una gran maestría en el difícil papel. Alessandra Volpe fue una Adalgisa de timbre oscuro y agradable que, aunque enferma, defendió su personaje con tenacidad, ciencia y arte. Los bellísimos dúos entre ambas alcanzaron niveles nada frecuentes. Sergey Artamonov fue un Oroveso reconvertido en general italiano, interpretado con seguridad y firmeza. Punto frágil de la noche fue el tenor Walter Fraccaro, un Pollione efectista, más verista que romántico o belcantista, con bellos agudos pero que se las vio y se las deseó para interpretar las arias del incoherente oficial romano (aquí austríaco). Completaron el reparto Karine Ohanyan (Clotilde) y Marc Larcher (Flavio). El coro que dirige Giulio Magnanini matizó los textos con acentos italianos de la mejor clase.
Renato Balsadonna, desde el podio, mantuvo el equilibrio entre cuerdas y metales, estuvo muy atento al escenario, apoyó con gran tino el tempo durante dúos y tríos y disminuyó cuanto pudo las dificultades vocales del tenor.  * Jaume ESTAPÀ