Teatro Regio
Verdi RIGOLETTO
Stefan Pop, Jessica Nuccio, Leo Nucci, Giacomo Prestia, Rossana Rinaldi, Carlo Cigni, Carlotta Vichi, Enrico Mirabelli. Dirección: Francesco Ivan Ciampa. Dirección de escena: Elisabetta Brusa, Pier Luigi Samaritani. 20 de enero de 2018.
 
Leo Nucci volvió a meterse en la piel de Rigoletto en Parma © Teatro Regio 
El público que llenaba el Teatro Regio de Parma para la última representación de Rigoletto con Leo Nucci de protagonista sabía que además de celebrarse los cincuenta años del debut del barítono en un papel que llegaría a ser como su segunda piel, probablemente iba a ser aquella la última vez que haría el jorobado en Parma. No hay porqué repetirse en los elogios de siempre, pero asistir a una nueva interpretación del personaje por Nucci –Premio ÓPERA ACTUAL 2013– es equivalente a presenciar una master class sobre el emblemático papel. Los asistentes, en una fusión empática con foso y escenario, decretaron para el artista una ovación delirante con insistentes peticiones de bis tras el dúo de la vendetta con Gilda, puntualmente concedido.
No estaba solo, por otra parte, pues Jessica Nuccio fue una Gilda portentosa con un timbre claro y límpido y encantadoras medias voces, modulando incluso con fuerza el registro agudo. Stefan Pop compuso un Duca gallardo, con una hermosa línea de canto a la antigua, y léase esto como un elogio. Muy válidos tanto Giacomo Prestia, imponente Sparafucile, como la impetuosa Maddalena de Rossana Rinaldi. Muy bien los intérpretes de los papeles di fianco: el poderoso Monterone de Carlo Cigni, el Matteo Borsa de Giovanni Palmia, el Conde Ceprano de Daniele Terenzi, su esposa y paje de la duquesa Arianna Manganello, la bien timbrada Giovanna de Carlotta Vichi y el Marullo de Enrico Mirabelli.
Gran labor la de Francesco Ivan Ciampa al frente de la Orchestra dell’Opera Italiana, con una lectura vívida y atenta a las dinámicas, con un acompañamiento especialmente variado e inspirado para el “Cortigiani”. Superior a cualquier elogio el trabajo de Martino Faggiani al frente del coro. La versión escénica es la muy prodigada de Pier Luigi Samaritani, fielmente repuesta por Elisabetta Brusa e iluminada con sapiencia por Andreas Borelli. Un Rigoletto que se ve siempre con placer, aunque pueda no complacer a los que quisieran una visión más rompedora.  * Andrea MERLI