CRÍTICAS

Teatro alla Scala.
J. Struass II DIE FLEDERMAUS
Eva Mei, Daniela Fally, Elena Maximova, Markus Werba, Giorgio Berrugi, Peter Sonn, Kresimir Spicer, Michael Kraus. Dirección: Cornelius Meister. Dirección de escena: Cornelius Obonka. 23 de enero de 2018.
 
El Teatro alla Scala estrenó en su escenario El murciélago © Teatro alla Scala / Brescia e Amisano 
 
El murciélgo, casi 150 años después de su estreno en el Theater an der Wien, ha llegado a La Scala. Esta es la crónica de una velada gris, en que a las numerosas deserciones de aficionados vinieron a unirse muchas huidas de espectadores después del segundo acto. La culpa puede atribuirse a la poca idoneidad de la sala y a la indiferencia de un público que no ama ni comprende la opereta. Otro problema, y no secundario, fue la elección de la versión ofrecida. Las operetas exigen la lengua local, al menos en la parte hablada, y en este sentido hacerlo en su alemán original fue decepcionante desde un punto de vista teatral. Se prescindió de la rítmica versión italiana –ya existente– y el texto hablado lo fue en una mezcla de ambas lenguas, con un criterio poco comprensible, ya que había cantantes italianos que hablaban en alemán, alemanes que lo hacían en italiano y un Príncipe Orlovsky transformado aquí en un oligarca ruso cantado por una rusa que alternaba el italiano y el alemán. La nueva producción del Teatro alla Scala –al parecer copia de un espectáculo ya visto en Austria– iba firmada por el regista Cornelius Obonka, que con la ayuda del vestuario y los decorados de Heinz Scheele, el diseño de luces de Friedrich Rom y la coreografía de Heinz Spoerli, trasladaba la acción a la época contemporánea, una poco original solución que actualmente aflige a los montajes teatrales, todos iguales a sí mismos y lamentablemente hueros de imaginación escénica. Lo poco de la parte italiana que provocó alguna sonrisa estuvo a cargo del célebre actor Paolo Rossi como el carcelero Frosch.
En el podio hacía su presentación Cornelius Meister, que consiguió dar a la función el espíritu de la opereta, con una orquesta que tocó correctamente. Destacaba en el reparto la Rosalinde de Eva Mei, cantante con una larga carrera en Italia. Daniela Fally (Adele) evidenciaba una voz un tanto frágil para una sala de estas dimensiones, mientras hacía su efecto la Orlofvskaya interpretada por Elena Maximova. Un vivaz Markus Werba fue el Doctor Falke y Giorgio Berrugi el tenor Alfred, con las continuas citas operísticas de rigor. Peter Sonn fue un Gabriel tenoril sin un atractivo particular que sustituyó el relojito a carillon original por uno de pulsera. Kresimir Spicer fue un abogado Blind vocalmente adecuado, lo que también en parte puede aplicarse al Franke del bajo Michael Kraus. Bien también la Ida de Anna Doris Capitello, procedente de la Academia de Canto de La Scala.  * Andrea MERLI