CRÍTICAS

Teatro Villamarta
Gounod FAUST
Ismael Jordi, Isabel Rey, Alexander Vinogradov, Xavier Mendoza, Pablo López, Alexandra Rivas, Mireia Pintó Dirección: Luiz Fernando Malheiro. Dirección de escena: Alfonso Romero. 26 de enero de 2018.
 
Ismael Jordi, Isabel Rey y Alexander Vinogradov formaron el trío protagonista de Faust en Jerez © Teatro Villamarta / Javier Fergo
 
Gran éxito de público en el coliseo jerezano, con aforo completo, en el estreno de un Faust en el que se daba un doble debut: por un lado, el de Ismael Jordi en el papel protagonista y, por otro, el de la propia obra en el Villamarta, que por fin estrenó este título en la producción escénica de Amigos Canarios de la Ópera y con la Filarmónica de Málaga en el foso. El montaje cuenta con una excelente escenografía que sabe combinar las imágenes y proyecciones con elementos clásicos de decorado, junto con una perspicaz utilización de varios Leitmotive: unas veces pronunciando con un gran péndulo el elemento de fondo de la ópera, que no es otro sino el paso del tiempo, y otras dedicando el color rojo de fondo, para arropar escénicamente a Méphistophélès.
Fausto es un papel prometedor para Ismael Jordi, pues se adecúa muy bien a sus cualidades canoras, que le acercan al belcantismo y al repertorio francés. Triunfó por su talento y saber hacer ante su público jerezano, que le aplaudió con ganas. En el papel del demonio, Alexander Vinogradov cosechó no menos aplausos de los espectadores tras una actuación que se vio muy favorecida por la caracterización que la producción le asigna, facilitándole la dramaturgia. Aunque su voz no se ciñe al tipo de bajo profundo que uno espera ver en Faust, lo cierto es que su interpretación convenció.
Muy bien Isabel Rey, que con dominio de las tablas dejó su impronta y experiencia de soprano lírica, demostrando que sabe moverse con soltura en el registro agudo, aspecto muy necesario en esta obra, fundamental para equilibrar la escena. El público reconoció su importante trabajo. Junto a ella, Alexandra Rivas interpretó correctamente a Siebel.
El Coro del Teatro Villamarta tuvo un gran mérito, ya que a pesar de que sus miembros actúan con carácter no remunerado sigue en su ascenso escénico bajo la dirección de Joan Cabero. Este lo integra cada vez mejor en la trama dramática, aunque en esta ocasión flojeara en algunos pasajes, musicalmente hablando. Estupendos efectos escénicos y muy bien el vals del segundo acto.
La Filarmónica de Málaga tuvo una más que correcta actuación bajo la batuta de Luiz Fernando Malheiro, dando aire a los cantantes y calidad sonora en la cuerda pulsada, percusión, flautas y viento-madera.
El estreno de Faust –y de la temporada Lírica de 2018– coincidió con nuevos tiempos administrativos para el Villamarta, que se integra en la Fundación Fundarte (Fundación Universitaria de las Artes de Jerez). Es de esperar que el éxito del estreno local de esta obra sea un buen presagio para el teatro jerezano, aunque se haya comenzado el año hablando de Méphistophélès…  * Jesús SÁNCHEZ-FERRAGUT