Teatro São Carlos
Ravel L’ENFANT ET LES SORTILÈGES
Raquel Luís, Bárbara Barradas, Carolina Figueiredo, Sónia Alcobaça, Carla Caramujo, Ana Franco, João Pedro Cabral, Tiago Matos, Ricardo Panela. Dirección: Joana Carneiro. Dirección de escena: James Bonas. 28 de diciembre de 2017.
 
James Bonas montó L’enfant et les sortilèges en Lisboa © Teatro Nacional São Carlos 
 
La última producción presentada por el Teatro Nacional de São Carlos fue la ópera de Maurice Ravel L’enfant et les sortilèges en una puesta en escena de James Bonas, con diseño de iluminación de Rui Monteiro y movimientos coreográficos de Cydney Uffindell-Phillips. Esta producción acabó siendo una versión mixta de concierto y adaptación escénica, optando Bonas por situar la orquesta en el escenario y desarrollar la acción de los solistas en unas posiciones diseminadas un poco por todo el teatro. Desde la boca de la escena al palco real, pasando por la platea, todos los espacios fueron aprovechados para crear el ambiente propicio y divertido de esta ópera para niños y adultos de Ravel. El aspecto humorístico y los varios elementos de sorpresa para el espectador fueron perfectamente enmarcados en la sencillez de atrezo y vestuario.
 
Lo más destacado de la velada, sin embargo, estuvo en el cuadro de cantantes solistas, compuesto en su totalidad por jóvenes intérpretes portugueses, que ofrecieron una performance de gran nivel, la mayoría de ellos encarnando a diversos personajes y denotando siempre un perfecto equilibrio vocal en el trabajo conjunto. Merecen ser destacados la mezzo Raquel Luís (El niño) y la soprano Bárbara Barradas (El fuego, el Ruiseñor, la Madre, la Taza china), ligeramente por encima de las restantes prestaciones de la mezzo Carolina Figueiredo (Libélula, Silla Luis XIV, Lechuza) y de las sopranos Sónia Alcobaça (Pastora), Carla Caramujo (Princesa, Murciélago) y Ana Franco (Pastor, Gata, Ardilla) o el tenor João Pedro Cabral (Mochuelo, Viejo, Rana) y los barítonos Tiago Matos (Reloj de pared, Gato) y Ricardo Panela (Sillón, Roble).
 
El coro y la orquesta del Teatro Nacional cumplieron también, aquel dirigido por Giovanni Andreoli, así como el Coro Juvenil de Lisboa dirigido por  Nuno Margarido Lopes. La maestra Joana Carneiro dirigió admirablemente esta partitura llena de pasajes delicados y con la dificultad añadida de la colocación inhabitual de los solistas, repartidos por todo el teatro.  * António ESTEIREIRO