Teatro Cervantes
Puccini TURANDOT
Othalie Graham, Eduardo Sandoval, Ruth Rosique, Felipe Bou, Antonio Torres, Emilio Sánchez, Luis Pacetti, Juan Manuel Corado, Cipriano Campos. Dirección: Arturo Díez Boscovich. Dirección de escena: Emilio López. 5 de noviembre de 2017.
 
Eduardo Sandoval y Othalie Graham protagonizaron Turandot en Málaga © Teatro Cervantes / Daniel Pérez
 
Aquella Turandot concebida por Jean-Pierre Ponnelle para el Maestranza de Sevilla tuvo un nuevo giro con la dirección escénica confiada a Emilio López en este comienzo de la 29ª Temporada Lírica del Teatro Cervantes de Málaga. Meses de trabajo, incluida una campaña en redes sociales, no podían tener otro reconocimiento que la ovación cerrada que premió este primer título. Obviamente esto no lo es todo y para ello hay que descender desde la visión global a la singularidad comenzado por la propia puesta en escena, a medio camino entre recreación y evocación. Una figura central sobre la que giran todos los personajes incluido la masa coral más dinámica en este montaje.
Salvador Vázquez Sánchez, titular del Coro de Ópera de Málaga, sigue apostando –con buen criterio– por un sonido compacto que garantice coherencia a la emisión del conjunto sobre del escenario. Fue notable la selección de voces para esta producción, cuyo reflejo se tradujo en la solidez del timbre que maridó con las propias exigencias anotadas por Puccini.
Hay que destacar las gestiones con la editora Ricordi del maestro Arturo Díez Boscovich, responsable musical de esta versión, para recuperar los originales del final completo de la ópera póstuma de Puccini escrito por Franco Alfano, que añade dos coros internos y varias frases de los protagonistas en el coro conclusivo que no suelen interpretarse desde que Toscanini los evitara. Con estos añadidos, Boscovich dibujó una Turandot de contrastes sobre la base de tiempos marcados y dinámicas cambiantes. Junto a la solvente Filarmónica de Málaga cinceló un primer acto abrupto, muy vertical, y en el acto central suavizó esos contrastes para que aflorara el propio valor sinfónico de la partitura y llegar a la recapitulación de los Leitmotive en el tercer acto y en su apoteosis final.
Eduardo Sandoval como Calaf anotó ciertas dificultades vocales que podrían ser resultado del cansancio, aunque en el plano actoral las reservas aumentaron. La gran revelación de la producción fue el debut de Othalie Graham en el Cervantes como la princesa de hielo: generosa en el plano medio e inmensa en el registro agudo desde donde reinó de principio a fin. Su presencia en la escena acaparó toda la atención.
La pareja formada por Felipe Bou (Timur) y Ruth Rosique (Liù) se caracterizó por el contraste entre la profundidad y refuerzo actoral del primero frente a un cierto exceso de vibrato de la soprano, si bien en el aria “Tu, che di gel sei cinta” estuvo más resuelta. Mención aparte merece el trío de ministros encarnados por Luis Pacceti, Antonio Torres y Emilio Sánchez: genios en lo actoral, al llegar al plano canoro dieron lo mejor de cada uno en la compleja empresa de equilibrar las inflexiones dramáticas de la partitura y libreto.
Este notable arranque puede traducirse como el deseo del Cervantes de reparar los años de galeras con la apuesta de producciones asentadas de nuevo en el Coro de Ópera y la Orquesta Filarmónica de Málaga.  * Alejandro FERNÁNDEZ