Palau de la Música Catalana
C. H. Johnson CONSIDERING MATTHEW SHEPARD
Marta Mathéu, Marina Rodríguez Cusí, Manu Guix, Joan Martín-Royo. Big Mama Montse. Els Amics de les Arts. Orfeó Català. Cor Nois y Cor Joves O. C. J. Buforn, piano, y otros. Cicle Coral Orfeó Català. Dirección: Simon Halsey. Dirección de escena: La Brutal. 21 de octubre de 2017.
 
El Palau de la Música abrió la temporada con Considering Matthew Shepard © Palau de la Música / Lorenzo di Nozzi 
 
El arranque de la temporada del Palau de la Música Catalana no se celebró con el habitual concierto de su temporada grande, Palau 100, sino con la primera de las veladas del Ciclo Coral Orfeó Català que incluía el estreno europeo, y en una versión escenificada, del oratorio Considering Matthew Shepard del estadounidense Craig Hella Johnson. Se trata de una moderna pasión inspirada en la vida y en el asesinato en 1998 del estudiante de 22 años Matthew Shepard, un crimen que la condición de homosexual del joven universitario hizo que los criminales se ensañaran hasta dejarlo en coma; Shepard moriría días más tarde a causa de la paliza recibida. Más de una década después, y gracias a una ley promulgada durante la administración Obama, este suceso pudo ser calificado finalmente como crimen de odio.
La obra, tan ambiciosa como ecléctica, tiene aire de musical y de ópera rock, ya que mezcla coros y arias con canciones pop, música country, polifonía medieval y mucho jazz, melodías que ponen en música melodramáticos y sufrientes textos de Leslea Newman, Hafiz, Hildegard von Bingen, Rabindranath Tagore, W. S. Merwin, William Blake, Rumi, Dante, la Biblia, John Nesbitt, Sue Wallis, Michael Dennis Browe y del propio compositor. La escenificación, a cargo de David Selvas y Norbert Martínez (La Brutal), dividió el escenario en varios ámbitos en los que se ubicó al coro y a la docena de instrumentistas –de la manera tradicional–, mientras que a los solistas los metió en un espacio a modo de salón de una casa, como si fuera una reunión de amigos que recordaban al chico asesinado con sus canciones. Además un artista manipulaba diversas figuritas que iban representando a los protagonistas y lo que se cantaba, acción que se reproducía en una pantalla gigante junto a textos y citas.
El escenario del Palau se quedó pequeño ante el amplio efectivo de intérpretes que requiere la obra, encabezado por el Orfeó Català, su Cor Jove y su Cor de Noies, a quienes se unieron Marta Mathéu, Marina Rodríguez Cusí, Manu Guix –como cantante pop y como tenor–, Joan Martín-Royo, la vocalista de jazz Big Mama Montse, el grupo de música popular Els Amics de les Arts, el pianista Josep Buforn –que no paró en hora y media de espectáculo– o el guitarrista Eduard Iniesta, entre otros músicos, todos dirigidos por Simon Halsey, defensor de una obra que finalmente resultó ser demasiado larga, lacrimógena y poco unitaria.  * Pablo MELÉNDEZ-HADDAD