Teatro-Auditorio Sala Montseny
Mireia Dolç, Laura del Río, Joan García Gomà, Vicenç Esteve Madrid, Juan Carlos Esteve, Elisabeth Peraire. Dirección: Roberto Laborda. Dirección de escena: Carme Bigorra. 29 de octubre de 2017.
 
Ante el panorama desolador del teatro lírico español, los Amics de la Sarsuela de Gràcia se atrevieron a poner en escena en la amplia sala del Teatro-Auditorio Sala Montseny la popular ópera Maruxa con un éxito global importante. La obra, muy querida por los aficionados, hacía mucho tiempo que no se representaba en Barcelona, por lo que esta ocasión fue aprovechada por muchos amantes de la lírica de diferentes poblaciones que abarrotaron el local.
Cabe destacar, de entre el reparto, el buen hacer de la experimentada soprano Mireia Dolç, que bordó el personaje de Maruxa con una voz fresca, amplia y extensa, muy fácil en los agudos. Salió muy airosa en las notas graves y además se mostró muy resuelta como actriz; fue ovacionada. La emergente soprano Laura del Río (Rosa) sorprendió por la calidad y extensión de una voz muy bien educada, y resolvió su cometido con una seguridad y eficacia que asombró a todos; además tiene muy buenas maneras como actriz. Junto con Mireia Dolç y el bajo cantaron el terceto de la carta de manera admirable, con un éxito arrollador.
El barítono Joan García Gomà fue un Pablo correcto, con agudos un poco forzados, y le faltó la candidez necesaria que requiere su personaje. También fue muy celebrado el bajo Juan Carlos Esteve, quien compuso un Rufo admirable, pues junto a su excelente voz tiene unas grandes dotes de actor; cantó de forma sobresaliente su romanza del primer acto, al igual que los dúos, tercetos y concertantes, siendo muy aplaudido. Finalmente, el reconocido tenor Vicenç Esteve Madrid, en su poco agradecido personaje pero de gran dificultad vocal, estuvo magistral en la carta y demás dúos y concertantes, con unos arrestos y fuerza maravillosos: fue muy ovacionado. El coro y Elisabeth Peraire (Eulalia), en sus breves intervenciones, pasaron desapercibidos.
La dirección de escena de Carme Bigorra, que situó la acción a principios de los años treinta del siglo pasado, fue acertada. La orquesta, compuesta por 17 músicos, sonó compactada y sin fisuras, aunque en algunas ocasiones se escuchó demasiado fuerte. Fue dirigida con autoridad y sabiduría por el director portugués Roberto Laborda. El público premió la representación con una interminable ovación.
Los Amics de la Sarsuela de Gràcia alzaron con Maruxa el telón de la temporada 2017-18, que también incluye La parranda (18 de enero), el programa doble formado por Los claveles y La dolorosa (18 de marzo) y La legió d’honor (27 de mayo).   * Manuel ANDRÉS