Staatsoper
Prokofiev EL JUGADOR
Misha Didyk, Elena Guseva, Dmitry Ulianov, Linda Watson, Thomas Ebenstein, Elena Maximova, Pavel Kolgatin, Morten Frank Larsen. Dirección: Simone Young. Dirección de escena: Karoline Gruber. 17 de octubre de 2017.
 
Karoline Gruber montó El jugador en Viena © Staatsoper / Michael Pöhn 
La primera nueva producción de la temporada se concretó en la temprana ópera de Prokofiev, que en Viena solo se había visto hasta ahora en visitas de compañías extranjeras. Esta era, pues, el primer montaje local de la obra y la primera vez que se escenificaba un título de Prokofiev en la Staatsoper. Musicalmente la representación fue de gran nivel, pero la regia de la austríaca Karoline Gruber dio la impresión de ser solo semiescenificada, sin atmósfera ni vigorosa caracterización de los tipos humanos, lo que dejó a la trama de Dostoyevski en manos de unos personajes caricaturescos sin vida escénica alguna. La errónea ambientación circense halló adecuada correspondencia en el extraño decorado de Roy Spahn y en el chillón vestuario de Mechthild Seipel.
A pesar de que la música no es fácil para el público al no tener arias ni melodías destacadas, el haber podido conocer esta obra es importante, aunque solo el futuro decidirá si consigue integrarse en el repertorio. La orquesta a las órdenes de Simone Young tocó magníficamente, con color y con matices, siendo especialmente relevante su rendimiento en la famosa escena de la ruleta en el último acto, que conduce a la escena final entre Alexei y Polina en el impactante final.
El papel protagonista de Alexei, dividido entre el amor y la pasión por el juego, fue interpretado de manera impresionante por Misha Didyk, convincente en el carácter y servido por su brillante voz de tenor, más pulida que realmente dramática. El debutante en la casa Dmitry Ulianov, que sustituía al previamente anunciado Dan Paul Dumitrescu, fue un poderoso General y la soprano siberiana Elena Guseva debutó asimismo como una Paulina emotivamente fuerte. Linda Watson hizo una caricatura de la Babulenka, Thomas Ebenstein fue un absurdo –pero excelentemente cantado– Marqués y Elena Maximova fue una buena Blanche. Los demás papeles, incluido en Príncipe Nilsky de Pavel Kolgatin y el Mr. Astley de Morten Frank Larsen, fueron correctamente interpretados por miembros de la compañía.  * Gerhard OTTINGER