Otoño Lírico
Bernstein TROUBLE IN TAHITI
Beatriz Lanza, Marco Moncloa, Guiomar Cantó, Carlos Fernández, José Miguel Baena, Nadia Doménech, Sergio Macías. Dirección: Francisco A. Moya. Dirección de escena: Carlos Pardo.
Teatro Afundación, 14 de octubre de 2017.
 
Beatriz Lanza y Marco Moncloa, protagonistas de Trouble in Tahiti © Amigos de la Ópera de Vigo / Jesús Nieto
 
Hay que reconocer la valentía mostrada por la Asociación de Amigos de la Ópera de Vigo para programar una ópera de cámara nada habitual, no solo en el panorama gallego sino incluso a nivel nacional. El hecho de que la entrada no fuera muy numerosa no debe desanimar a la entidad a seguir insuflando aire fresco al muchas veces rancio y trillado repertorio al uso. El espectáculo de Ópera Nova se organizó en dos partes. En la primera, y a modo de aperitivo, los artistas fueron saliendo uno a uno para interpretar un popurrí de melodías de Bernstein –compositor del cual en agosto se celebrará su centenario– para, sin solución de continuidad, enlazar con la propia ópera, en la que también intervinieron dos actores.
Ni el director musical, Francisco A. Moya, ni el de escena, Carlos Pardo, lo pusieron nada fácil para que los intérpretes se lucieran. El regista convirtió el escenario en una especie de estudio de radio americano de los años 50 del siglo pasado, logrando confundir al público sin llegar a entenderse la finalidad de colocar a la orquesta en una plataforma muy elevada por encima de los cantantes, casi una barrera para el necesario encuentro sonoro entre todos los participantes. Tampoco contribuyó precisamente Moya con su lectura demasiado rígida, tratándose de una música en gran medida teatral, habiendo sido deseable mayor flexibilidad por su parte.
Ante las citadas dificultades, cabe felicitar a los dos protagonistas, la mezzosoprano cántabra Beatriz Lanza y el barítono catalán Marco Moncloa, quienes de modo convincente, en sus respectivos personajes de Dinah y Sam, supieron trasladar los conflictos habituales en la vida de un matrimonio moderno cualquiera, invitando al espectador a reflexionar sobre la falta de sinceridad y comunicación. Especialmente cabe reconocer la labor muy profesional del Ensemble Vigo 430 representado por ocho músicos, pese a su dificultosa colocación en lo alto del escenario, la escasa sonoridad de un piano vertical y la maquinal dirección de Moya. Los cantantes de The Trio, la soprano Guiomar Cantó, el tenor Carlos Fernández y el barítono José Miguel Baena, se esforzaron como actores, pero musicalmente sus voces no lograron conseguir empastar en el envolvente sonido swing típico de los coros americanos del jazz. Por todo ello, el público salió de la función cariacontecido y dubitativo.  * Carmelo ARRIBAS