Palau de les Arts
Puccini MADAMA BUTTERFLY
Liana Aleksayan, Nozomi Kato, Marianna Mappa, Luciano Ganci, Rodrigo Esteves, Moisés Marín, José Javier Viudes, Pablo López, Jorge Álvarez, Javier Galán, Arturo Eduardo Espinosa. Dirección: Diego Maheuz. Dirección de escena: Emilio López. 11 de octubre de 2017.
 
Emilio López firmó la puesta en escena de Madama Butterfly en Valencia © Palau de les Arts / Mikel Ponce y Miguel Lorenzo 
Por tercer año consecutivo el Palau de les Arts presenta un título popular como espectáculo central de su pretemporada. La finalidad de esta idea es la de atraer a nuevos públicos al teatro valenciano con el gancho de una obra conocida, como en este caso Madama Butterfly, y a precios reducidos. El único defecto de la propuesta es que la calidad artística a veces se resiente y la sitúa por debajo del nivel del resto de la temporada. También se echa a faltar la presencia mayor de cantantes que han pasado por el Centre de Perfeccionament y que ahora triunfan en el mundo, pues esta fue otra de las finalidades de la pretemporada cuando se puso en marcha.
Este mes de agosto Joan Anton Rechi presentó en Peralada una versión de Madama Butterfly situada tras el bombardeo nuclear. La casualidad ha querido que Emilio López recurra a la misma idea para la misma ópera. En cualquier caso, el joven director de escena valenciano presentó una producción inteligente y madura; el recurso sirvió aquí para la plasmar a través de la desolación exterior el propio desgarro interior que sufre la protagonista. Plásticamente convenció con la estética realista en contraste con la aparición de una bailarina en el coro a bocca chiusa.
El director venezolano Diego Matheuz decepcionó por su lectura orquestal: le faltó matiz dinámico y entendimiento con las voces, que a menudo quedaban tras la orquesta; de la misma manera se echó a faltar flexibilidad y tensión dramática. En definitiva, el director no sacó partido al conocimiento que de esta obra tiene la orquesta gracias a las legendarias versiones que aquí dirigió Lorin Maazel.
Liana Aleksayan fue una Cio-Cio-san profesional, que mostró buen conocimiento de la obra y que satisfizo tanto las partes líricas como las dramáticas; ahora bien, la voz no tiene un timbre reseñable y muestra bastantes aristas en su línea de canto. Algo similar ocurrió con el tenor Luciano Ganci, quien cantó el papel de Pinkerton a última hora, siendo la segunda sustitución. El tenor destacó en los agudos, pero le faltó una línea de canto más depurada, en la que recurrió al portamento y no aportó grandes detalles líricos. El Sharpless de Rodrigo Esteves destacó por sus tintes tenoriles a nivel vocal y convenció a nivel escénico. Pero la gran revelación fue la Suzuki de Nozomi Kato: ha sido una de las estudiantes más relevantes del Centre de Perfeccionament y en este papel se unió su evidente adecuación escénica a una voz bella y a una técnica depurada con las que firmó una exquisita interpretación. Del resto del reparto destacó el Goro de Moisés Marín.  * César RUS